lunes, mayo 05, 2008

Hija de tigres...

"Caballeros, esto es sin duda cierto, es absolutamente paradójico, no podemos comprenderlo y no sabemos lo que significa, pero lo hemos demostrado y, por lo tanto, sabemos que debe ser verdad."

Charles Sanders Pierce, filósofo, lógico y científico estadounidense.

Una niña como Viv, hija de dos ingenieros, que nos ha visto estudiar desde que nació, sin duda lleva el academicismo en la psiquis. No digo que lo lleve en las venas, eso sólo el tiempo lo dirá, pero lo que sí parece haber heredado de nosotros es una pasión por las letras, idiomas, y por las inefables, incompresibles, deliciosamente demostrables matemáticas.

La próxima semana nuestra hijita, con sus breves siete años, se enfrentará a su primer reto académico; presentará el examen
NAPLAN (National Assessment Program Literacy and Numeracy, o Programa Nacional de Razonamiento Verbal y Numérico). Tiene meses preparándose.

En el colegio la maestra nos indicaba al principio del año que Viv, en 3er grado, tiene el spelling (que se podría traducir como razonamiento verbal en inglés) de un niño de 6to grado; así que eso no va a ser problema. Sin embargo con los números le faltaba velocidad. Es aquí donde apareció Mathletics.

Mathletics es un sitioWeb australiano donde los niños hacen ejercicios de matemáticas ajustados a su grado académico. Viv se enganchó con el sitio y le estuvo dedicando mucho –pero mucho- tiempo. Ahora Viv resuelve los problemas de matemáticas con mucha más velocidad. Tanto tiempo le dedicó que algunas semanas estuvo entre los 100 estudiantes de mayor puntuación en Australia, como la siguiente imagen muestra (allí estaba en el lugar 19)

Porque, hija de tigre...

...nace pintada.

Hija de gato...

...caza ratón.

E hija de gata...

...ratones mata.

Viv, toda la suerte del mundo en tu examen, te has preparado mucho y eso nos hace sentir muy orgullosos. Recuerda siempre que tú eres grande, fuerte y valiente. Por sobre todas las cosas tu papi y tu mami te quieren mucho.

jueves, mayo 01, 2008

La parrilla

Yo sabía que no debía haber salido ese sábado –todavía tenía la resaca del viernes- pero allí estaba yo; 5:30pm tocando la puerta, retoño en mano, cava en la otra, consorte al lado. Nos abrieron la puerta, pasamos y siguieron los saludos de rigor: “¿y entonces?” -poniendo el típico hocico de oso hormiguero venezolano-. Besos aquí, abrazos allá. Para ese momento yo había divisado un punto estratégico en el patio al lado de la cava de otro que siempre trae una cervecita Belga (de Bélgica) que me gusta mucho. Busqué mi silla de camping de Bunnings de $7.50, me senté, y con sigilosos movimientos le saqué una cerveza de la cava porque “en Australia se comparte ¡claro que sí!”. Saqué del bolsillo de la bermuda un destapador que siempre llevo conmigo –porque es el llavero del carro-, y con extrema precisión deduje la ecuación matemática que involucraba la presión del gas en la botella, la fuerza de reacción de la chapita, y la palanca que tenía que aplicar con el destapador. Despeje la variable, apliqué la palanca con el torque exacto y …psssttttt….; “ahora puedo darle el primer trago” me dije. Tomé un sorbo y mientras saboreaba el amargo reflexionaba: “…que tranquilidad… en Australia definitivamente la vida es otra…”. Enderecé la cabeza, me acomodé los lentes de sol, y comencé a observar la fauna crepuscular del evento. Es que tú sabes, yo disfruto de observar a la gente y notar las corrientes de emociones que corren entre los diferentes grupos que se forman; miradas entrecruzadas, muecas, complicidades, picardías, tensiones. A mi derecha estaban varios de los hombres reunidos alrededor de la parrillera. El esposo, el gordo dueño de la casa, era el que parecía que iba a preparar la cosa. Al fondo, en la mesa –que seguro también la sacaron de una oferta en Bunnings-, estaban las mujeres, las esposas, cuchichiando, conspirando. Saltó la flaca, esposa del gordo, que con su voz chillona le gritó al marido: “¡mi amooooor!, ¿la carne que estamos preparando estará bien sólo con saaaal?...”. “¡Sí mi amoooooor!..” contestó el gordo –como me encanta el acento caraqueño sobre todo cuando le ponen aquel acento al final en “saaaal” y “amoooor”-. La flaca le llevó el bowl al gordo, este montó la carne en la parrillera, gas, fuego, y listo. Ya estábamos cocinando. Sigo observando. Parados en la entrada de la sala estaban un par de Aussies, descalzos, con las cholas guardadas en el bolsillo de atrás de la bermuda; probablemente eran maridos de algunas de las mujeres. Continúo. Había otro grupito mixto, hombres y mujeres, en un mueble aparte. No los conocía. “¿Acabarán de llegar? deben ser nuevos” pensé. Adentro en la sala estaban los niños –desguañingando la casa-, jugaban separados en edades -¿por que será que en Australia todos nos separamos en categorías? hombres, mujeres, niños, edades, intereses; un orden inalienable. Y que ni se le ocurra a un hombre irrumpir en el grupo de mujeres o viceversa. Las miradas volverían el clima tan espeso que se podría cortar el aire con una navaja-. En fin, así seguía la tarde de sábado, cada grupo en su conversación, y surgen las mímicas, las caras, los gestos, los comentarios que se cuelan, los brinquitos –porque los venezolanos cuando estamos reunidos pegamos brinquitos acompasados mientras hablamos, parecidos al paso de merengue “brincaito” que estuvo de moda en los 90 ¿te acuerdas?-. Di un vistazo a la parrillera y escuché al gordo: “…pana, como le roncaban los motores a esa bicha… que fuerza… eso si es una camioneta…pero no se si me la pueda comprar”. Las mujeres ya tenían la ensalada casi lista. El cuchicheo seguía. Mientras el gordo: “en el test drive le pisé la chola para subirle las revs al máximo… ¡como respondía!... yo no me quería bajar de la camioneta…”. Para ese momento la flaca levantó la cabeza, y notando el humo que salía de la parrillera le grita al marido: “mi amor, la carne…”. Pero el gordo no le hace caso y sigue: “yo me lleve la camioneta más lejos de lo que me permitían en la agencia…hasta pique cauchos bro…”. Los Aussies todavía estaban en la puerta, hablando los dos. Los nuevos conversando sobre política venezolana –tema poco recordado aquí para el resto- y las mujeres murmurando, excepto una, la flaca, que ya en un tono mas fuerte le grita al marido: “mi amor ¡ve la carne por favor!”. Pero el gordo nada. Y él seguía: “era el último modelo de la Toyota, de este año, 8 cilindros… ¡eso si es un carro!...”. Ya los nuevos se estaban moviendo hacia la sala porque el humo y el olor a quemado empezaban a molestar. Los Aussies ya se habían ido. Las mujeres llamaban a sus niños. Y la flaca: “¡la carne mi amor, por dios!” Pero el gordo seguía: “y por dentro era comodísima, los espejos se arreglaban solos censando el peso del piloto…”. “!Mi amor saca la carne yaaaaaa!” “que nota de camioneta mi pana….”. “¡mi amooooooooor la caaaarneeeeeee!”. Y el gordo: “Pero bueno mujer ¿qué es lo que te pasa?”. Yo casi me paro y le grito: “¡Que se te quemó la carne gordo del cara...j, que más va a pasar, mientras hablabas pistoladas! ¡Si de vaina no se te quemó la casa chico!” pero me contuve y no dije nada. Ante la tensa situación los invitados se estaban yendo sin despedirse. El gordo al ver el carbón en el que se había convertido la carne dijo: “ahh, esteeh, umh, mi amor, no me había dado cuenta, es que tú sabes, estoy atendiendo a los invitados y de parrillero a la vez, es muy forzado…”. La flaca estaba roja como un tomate de la rabia y le dijo: “pero…¿y ahora que le vamos a dar de comer a esta gente?”. Y el gordo: “¿Cuál gente?, creo que todos se fueron”. En eso los dos repararon en que el único que quedaba era yo, y volteando la cabeza me dijeron al unísono: “Y tú ¿que haces todavía allí?”…

¿Yo?...bueno… sólo reflexionando que… en Australia, la vida definitivamente es otra.

lunes, abril 28, 2008

Pero bueno… ¿cuál es la criticadera?

Admitámoslo. Después de bailar pegado, criticar es lo más sabroso que hay. Aunque para nosotros tiene una connotación negativa, en las culturas anglosajonas no es mal visto para nada. En esta estoy –o trato de estar- con los anglosajones. Yo opino que en principio criticar no es malo; es sólo a través de la crítica y el debate que las cosas mejoran. Pero hay una línea muy tenue que separa a la crítica constructiva de la inútil.

Un inmigrante calificado es generalmente muy crítico. Este probablemente criticaba a su país, tanto que no aguantó y lo dejó por otro. Una vez que esté en el país de destino, adivina, adivinador, lo va a criticar también. Eso es lo que he observado hasta ahora. Me permito a continuación una lista de las críticas a Australia que a través de los años les he escuchado a los que adoptamos a este país, en orden de frecuencia, sin dar un juicio de valor detallado:

1. El sistema de salud: esta tiene que ser la crítica número uno, sobre todo si le ha tocado a uno vivir un “encuentro cercano del tercer tipo” en un hospital australiano. Incomprensible para nuestra cultura e íntimamente ligado al estilo de trabajar Aussie, ya le había dedicado unas palabras en un post anterior.

2. El sistema de educación: muy criticado entre los inmigrantes. Abordar esto con la mentalidad “si esta bien para los Aussies está bien para mí” es muy peligroso. El sistema funciona de una manera totalmente diferente a como funciona en America latina. Materia de otro –futuro- post.

3. Costo de la vida: de todas las críticas esta tal vez sea la más cierta. Australia es carísima en comparación a los EEUU –y los salarios no son tan altos como allá- Pero lo bueno tiene su precio. Es en Australia donde están 4 de las 10 primeras ciudades con mayor calidad de vida en el mundo, no en EEUU.

4. No tengo a acceso a una señora de servicio, y hago todas las tareas de la casa: no es que no exista, si existe, pero es carísimo –casi impagable-. Aquí no hay ciudadanos de segunda. La señora de servicio aussie también tiene derecho a calidad de vida ¿no?

5. Variedad de productos disponibles: en cuanto a ropa y accesorios de diseñadores, joyas, cualquier electrónico sofisticado (exceptuando computadoras) todo es caro y hay poca variedad. Australia no es la meca del consumismo para nada; es cierto, no lo niego. Es más, ni hay a quien pantallearle esas cosas porque todo el mundo aquí es muy sencillo.

6. Forma de trabajar relajada: incluye varios aspectos como la calidad de los servicios recibidos y la forma en la que se conducen los compañeros de trabajo –supuestamente relajados-, ya le había dedicado unas líneas anteriormente.

7. Provincianismo Aussi: guarda relación con el estilo de vida relajado. A veces se le señala a Australia como muy provincial y pueblerina, con centros comerciales que cierran a las 5:30pm todos los días, lleno de gente que usa cholas (sandalias) todo el tiempo. No importa si es Sydney o Perth, así luce el estilo de vida acá. Aunque hay algo de verdad en eso, también es cierto que a veces nos empeñamos en mirar a otros por encima del hombro. Lo dejo para otro post.

8. Comida: las críticas son sobre el sabor de ciertos comestibles, o que aquí no hay variedad, o que no hay cultura culinaria, etc. Mi opinión es que si la hay, y muy buena, como comentaba en un post anterior, sólo que no es –ni nunca va a ser- como la comida que me hacia mi mamá.

9. El alcohol en la juventud -entre otras cosas-: esta es sólo queja de los que tienen hijos adolescentes (o próximos). Se amplifica con el poco respeto que los adolescentes parecen tener con sus padres. Sin embargo pienso (y he comprobado) que los valores que se imparten en la casa son los que prevalecen, pero se requiere de un esfuerzo extra. De nuevo, materia de un post aparte.

10. Australia está muy lejos: esto, pues, no se puede cambiar. Al menos se tiene acceso a los recursos para visitar de vuelta, o traer a familiares de visita.

En cuanto a los aspectos positivos que se escuchan frecuentemente, siempre despuntan las oportunidades de inversión que hay en Australia. También se mencionan la cantidad casi infinitas de parques y lo cuidadas que están las ciudades. No se escuchan mucho los aspectos positivos porque, como dije al inicio, criticar es más sabroso.

El inmigrante por definición sufre su desarraigo. Familia, amigos, recuerdos imborrables, toda una cultura, quedaron atrás. Pero hay quienes deciden ser inmigrantes para siempre, y vivir una vida de quejas y lamentos en su nuevo país.

Yo, ya no soy inmigrante. Con un origen diferente, soy residente, soy ciudadano.

jueves, abril 24, 2008

Big Brother 2008

Padre perdóneme porque he pecado.

Pero ¿que habéis hecho hijo mío?

Cuando llegamos a Australia en el 2005… no lo puedo decir… me da pena…

Hijo mío, estáis bajo el secreto de confesión…

Está bien padre. Para esa época no teníamos mucho que hacer y… bueno lo voy a decir todo: ¡nos vimos toda la temporada 2005 de Big Brother padre!

¡Ohhhhhhhhh no!

Y no sólo eso padre. Hasta fuimos a Brisbane, a Dreamworld y estuvimos en el escenario de BB, conocimos a algunos de los House Mates… Si hasta agarramos el acentito Aussie BB… Estoy tan arrepentido…

Hijo mío, ¿como habéis dejado pasar tanto tiempo sin confesaros? Tu penitencia será... ¡ver la temporada 2008 de BB entera!, y ahora que tenéis el oído más afinado entenderás absolutamente todo ¡y sufrirás! Y así pagaras vuestra osadía...

¡NOOOOOOOOOOOOOO! Por favor ¡Noooooo!...

Ciertamente Big Brother no es algo que me enorgullece tener en mi historial televisivo (aunque lo recomiendo para afinar el oído al acento Aussi, el que entiende eso entiende todo) Pero este año el asunto pinta diferente. Particularmente interesante.

Channel Ten ha ido presentado por adelantado a un nuevo House Mate cada semana. La última House Mate es una señora de 53 años, Terri. Esta señora es la House Mate de más avanzada edad que haya entrado en la casa de Big Brother. La señora en cuestión es una ama de casa Aussie normal, una mama pues, pero es fanática de Pauline Hanson (Pauline es mencionada en un post anterior) y por lo tanto coincide -abiertamente- con Pauline en que todos los problemas de Australia son debido a la gente que se ha traído a vivir para acá –los inmigrantes-.

Big Brother es sobre crear polémica entre los House Mates viviendo en la casa de Big Brother. En los últimos años la polémica giró en torno a sexualidad (del peor gusto, por eso el programa estaba en picada) pero este año parece que quieren cambiar las cosas. No hace falta tener dos dedos de frente para adivinar que entre los próximos House Mates van a estar un árabe musulmán y un asiático, probablemente nacidos aquí de segunda generación.

¿Te despertó la curiosidad?

domingo, abril 20, 2008

Trabajar en Australia Parte III - Planificación

Continúa de la parte I y parte II
Planificar es trazar objetivos, implementar un sistema de seguimiento para monitorear los resultados y corregir el curso si es necesario. En Australia son terriblemente buenos en eso; los objetivos casi siempre se logran. No obstante, en comparación a otros países, inclusive de America Latina, los objetivos en Australia tienden a ser… bueno… ¿más o menos?... ¿no espectaculares?... ¿los mínimos necesarios? Como en todo, es muy difícil generalizar pero esta es más o menos la tendencia: en Australia los objetivos se planifican buscando siempre trabajar lo menos posible, con bajo estándar, pero siempre logrando los resultados.

Los objetivos planteados en el sistema de educación, de salud, en la política, en los curriculums educativos, en los trabajos, en las leyes, en la calidad de los productos manufacturados, en los servicios, el mismo estilo de vida; todo está signado por esa visión.

Para mí es claro que la falta de personal calificado juega un rol en todo esto. Simplemente no hay suficiente personal para intentar hacer las cosas mejor. Sin embargo, la mayoría de los inmigrantes piensa que no, que son los australianos que son flojos. Como los objetivos lucen mediocres, como siempre buscan trabajar menos y no trabajan sobretiempo, todo eso los hace lucir perezosos. Y no sólo latinos me han comentado eso. Pero, si bien estoy claro que Australia no es Alemania donde todos los estándares son altísimos, opino que decir que los australianos son flojos es un espejismo que no toma en cuenta el boom extraordinario que vive Australia y que no es posible hacer todo ese trabajo con esta población. También no hay que perder de vista que siempre se cumplen los objetivos, eso en sí es un gran logro.

Para el crédito de Australia esta filosofía de trabajo ha producido algunos resultados que en mi opinión han sido muy inteligentes. Por ejemplo, el sistema de salud(1) es el talón de Aquiles de todos los países del primer mundo (Escandinavia, Alemania y Suiza exceptuadas). La solución australiana para mi es muy buena si se compara con la de EEUU y Canadá. Igualmente con el sistema de retiro y Superannuation (que paradójicamente se lo copiaron de Chile) El mismo país como país que ofrece una calidad de vida que es la envidia del resto del mundo, la rata de criminalidad, la moral y educación de sus todos sus ciudadanos. En fin, Australia tiene muchos logros.

Esta metodología de trabajo también tiene sus bemoles. Por ejemplo, con ese empeño en bajar el estándar y usar eficientemente los recursos se está introduciendo en el país una filosofía de enseñanza primaria y secundaria llamada Educación basada en resultados. La misma se fundamenta no en notas y exámenes medibles sino en niveles basados en la percepción del maestro de turno, entre otras cosas. Mi opinión es que es una vulgar desmejora de la calidad de la educación. Afortunadamente, al menos en WA, está sólo en etapa experimental en algunas escuelas públicas.

A nosotros como latinos la estrategia de planificación de Australia nos choca, es opuesta a nuestra cultura. En América latina siempre se trata de hacer el mayor esfuerzo posible esperando el mejor resultado posible, nada de trabajar menos. Es así como en América Latina un médico receta 10 medicinas para un virus (a ver cual pega) y en Australia para el mismo virus el médico no receta nada, es más ni ve al paciente, lo ve la enfermera, que sabe que los virus se pasan solos después de 10 días. Eso nosotros no lo podemos entender de entrada, y es por eso que se escuchan tantas cosas contra Australia de nuestra parte.

Esta metodología de planificación australiana, basada en eficiencia, de estándar más bien bajo, se evidencia no sólo en aspectos macro como educación y salud, sino todos los días en el trabajo. Cuando comencé a trabajar aquí al principio no entendía el porque de esas largas y numerosas reuniones donde lo único que hacíamos era bajar el nivel. Me costo mucho entender porque ninguna iniciativa de mejora (de calidad, prevención, seguridad, etc.) progresaba. Tampoco entendía porque al contratar cualquier servicio, él que lo presta siempre trata de trabajar lo menos que las circunstancias le permitan. Hoy en día, creo que lo entiendo mejor… Creo.

(Continuará)

(1) Respecto al sistema de salud australiano, y antes de que alguien me salte a la yugular, este no se puede comparar directamente a los sistemas privados de América Latina. Allá todos los servicios, profesionales o no, son muy económicos porque él que los presta está generalmente sub-pagado. En pocas palabras el sistema de clases y desigualdades reinante hace que los “bien-pagados” vivan del esfuerzo de los sub-pagados. Afortunadamente eso no ocurre aquí; Australia es para todos, no para un grupo.

miércoles, abril 16, 2008

Una de juegos de video

La primera vez que vi un juego de video fue en el Sears de Puerto la Cruz. El juego en cuestión era el famoso Pong -¿recuerdan a los dos palitos y la pelotita?-. Ni se que edad tenia pero debía haber estado muy pequeño, entre 6 y 8 años. Pequeño y todo, lo recuerdo vívidamente; jugué sólo un rato y ese momento marcó el resto de mi vida. La diversión hizo que me diera cuenta por primera vez de la tecnología que nos rodeaba: ¿Cómo era posible que esa ruedita moviera el palito en la tele? Y a todas estas, ¿Cómo funciona la tele? ¿De donde vienen las imágenes? ¿Y la luz? ¿Y los carros? Y la nevera ¿cómo enfría? Y por allí me fui. Es interesante que la mayoría de las personas pasen por la vida dando por descontado que “esas cosas” sólo funcionan y ya, pero yo a tan temprana edad no lo veía así. Muchacho complicado que iba a resultar este.

Recuerdo que a los 11 años me compraron un Atari. Yo tenía Space Invaders, Superman, Adventure, Boxeo, entre otros. Jugaba largas horas. Los juegos de video son como una novela donde uno es el protagonista y por eso son tan adictivos. Empero, la pubertad tocaba la puerta, comencé a tener otros intereses, y un buen día vendí el Atari con todos sus juegos.

Vi pasar el Intellivision, Colecovision, diferentes versiones del Sega y retomé el asunto de adulto cuando compré un Nintendo 64. Desde entonces ya he tenido un Playstation 2, Wii y juegos de computadora. He visto y leído sobre todo tipo de juegos, sobre la industria y sus personajes, es algo fascinante en lo que se ha convertido. Los juegos de video son hoy una industria de entretenimiento que mueve billones de dólares, es mucho más grande que Hollywood.

De video juegos es más lo que leo que lo que en realidad juego. He visto y leído muchas cosas, nada me sorprendería de esta industria, pensaba yo desde mi inocencia, hasta que me enteré del próximo juego que sale en Agosto de este año.

Mercenaries 2: World in Flames es un juego de video de ultima generación ambientado en Venezuela donde Mercenarios invaden al país para liberarlo de un loco megalomaníaco, Ramón Solano, quien se ha instaurado como dictador, y así regresar el balance al mercado petrolero mundial. La trama envuelve a varios grupos: los mercenarios (de los EEUU), la armada venezolana (aliada de Solano), los PLAV (People’s Liberation Army of Venezuela, opuestos a Solano), Universal Petroleum Corporation y su armada privada, el ejercito Chino y las naciones unidas. El juego se desarrolla en Caracas, Merida, Maracaibo, Cumana, Isla Margarita, y otras locaciones.

La imagen abajo es un arte que circuló al principio de la campaña de marketing del juego. Por favor hagan click en la imagen y noten a PDVSA la campiña, la torre Domus de plaza Venezuela, la torre Beta de Bello monte, el anuncio de Baigon y a la izquierda la valla publicitaria de Banesco.
Existe en Internet toda una pelea política de facciones del gobierno Venezolano para evitar que este juego salga a la luz. La pelea inclusive incluye a Bono de U2 (el cual es accionista de la compañía productora del juego) La pelea va empatada porque el gobierno venezolano logro que cambiaran parte de la trama del juego pero el juego de que va, va.

Este juego es la segunda parte; la primera fue ambientada en Korea del Norte. Al mejor estilo del post los otros, nunca, jamás, de ningún modo pensé que mi país le hiciera una segunda parte a Korea del Norte, y menos en un juego de video. Eso le pasaba a otros, no a mi país.

El siguiente es un trailer del juego en el que se ve a Ramón Solano y los tanques cruzando el puente sobre el lago de Maracaibo. Realista ¿no?

Y respecto a la trama: cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

viernes, abril 11, 2008

Hace 3 años… Perth

Continúa del post anterior.

Centro de la ciudad: favor notar el impresionante cielo azul de las mañanas Perthianas

La primera vez que vine a Perth fue para entrevistarme con mi futuro empleador. Y no, no fue amor a primera vista. Con Perth nunca lo es. Fue más bien un déjà-vu ¿Cuándo estuve yo aquí antes? Fue como cuando conoces a alguien por primera vez pero te parece muy familiar, y le hablas, le buscas conversación. Al final todo salió bien con la entrevista y esa resultó de lejos la mejor propuesta de trabajo que tuve. Así Vivi, Yel y yo nos mudamos de Sydney a Perth a finales de Junio del 2005.

Las primeras impresiones de Perth siempre son difusas. Perth es como una mujer esquiva, no se regala, se esconde. Si vienes a Perth y te dan dos días para conocerla la conoces toda. Si te dan dos semanas, te quejas de que no pudiste conocerlo todo. El centro de la ciudad, es eso, un centro, será la mitad o tercera parte del de Sydney, pero al salir por la autopista, norte o sur, no se ve sino puro monte. Los muchos suburbios, infraestructura, atracciones, todo está allí escondido atrás de la vegetación. Y es que Perth está hecha para sus habitantes, para que disfruten del verde, no para impresionar al que la visita en un viaje fugaz. Perth, a pesar de sus 1.7 millones de habitantes, se percibe como una ciudad relativamente tranquila. No es para los que buscan los ruidos y luces de la gran ciudad –aunque algo de eso hay-. Como en toda Australia, todo el comercio cierra temprano, pero por alguna razón aquí se nota más.

Mi empleador nos alojó en un hotel en el puerto de Fremantle. Freo (así le dicen los locales) tiene su encanto: casa viejas tipo federación, pubs, cafés, fue el suburbio que vio crecer al vocalista original de AC/DC Bon Scott. El hotel tenía una vista al muelle espectacular.

En fin, todo nos iba de perlas. Estábamos inspirados, intensos, estimulados. La inspiración no nos duró mucho porque había que buscar casa; ardua tarea. En Perth es sumamente difícil conseguir vivienda porque llegan cientos de personas todas las semanas a vivir y trabajar.

Yel había investigado y decidido sobre la zona para vivir basada en el mejor colegio para Vivi y cercanía al tren. La zona en cuestión era Cottesloe. Ni sabíamos lo que estábamos haciendo. Cottesloe es uno de los suburbios donde viven los ricos y famosos de Perth, carísimo, elitesco, pero espectacular. La playa de Cottesloe es una postal y carta de presentación de Perth, y allí alquilamos, a 3 minutos de manejo de esta playa en una casa pequeña, no tan cara –por suerte- y acogedora.

Desde nuestra casa en Cottesloe fue que comencé a ir al trabajo, regresar en las tardes, y a explorar opciones de recreación. En las tardes nos llevábamos la comida, o comprábamos algo por allí, y nos íbamos a la playa casi todos los días a ver el atardecer. Nos convertimos en consagrados vagos de playa.

Perth se estaba dejando colar. Las opciones de recreación eran variadas: cientos de parques verdes, parques temáticos, deportes acuáticos en el rio swan, la montaña, la gastronomía, las zonas vinícolas cercanas, el outback, no había mucho trafico. Era “diferente” a los monstruos de ciudades en los que me había tocado vivir antes. El estilo de vida de Perth se puede apreciar mejor en el video abajo. No obstante, por encima de todas las opciones, la que marca el ritmo de la ciudad es sin duda alguna la playa, a la cual ya le habíamos dedicado un post anterior. Perth y Sydney son las únicas capitales de Australia que tienen la playa realmente integrada a la vida de sus ciudadanos, a 10 o 15 minutos de tu trabajo o casa (aunque en Sydney por su tamaño y tráfico está limitado a ciertas zonas –las más costosas por cierto).


En cuanto a actividades culturales: teatro, conciertos, presentaciones, vida nocturna; todo eso existe en Perth sin embargo no es su punto fuerte. Sydney y Melbourne son mejores en eso. En relación a la gente, la encuentro más amistosa en Perth que en Sydney, aunque admito que es sólo una percepción sin fundamento. Hay una cantidad razonable de venezolanos en Perth, muchos llegaron en los últimos 4 años. En Perth, a diferencia de la costa este, la mayoría de los venezolanos llegaron con trabajo, expatriados por empresas del sector de recursos (principalmente petróleo), pero hay un poco de todo.

Si Australia es un parque de diversiones para profesionales técnicos, Perth es Disneylandia para ingenieros y afines. Cuando llegamos a Perth todavía no era vox pópuli que el resto del país era mantenido por el boom de recursos de Western Australia. Hoy en día creo que eso es bien entendido y WA tiene su lugar. Todo obedece a la demanda de recursos minerales en países en crecimiento y de gran población, principalmente China. Esa demanda ha desatado una cantidad increíble de proyectos, algunos muy grandes, y todo se hace en Perth. No siempre fue así, tan cerca como en el año 2001 me cuentan que era difícil conseguir trabajo en Perth –se conseguía más bien al norte de Perth en los campos mineros- pero debido al boom muchas empresas han optado por mudar su sede a Perth en los últimos años. Es allí donde está la oportunidad para el profesional calificado inmigrante. En Queensland está comenzando un boom similar, pero no se puede comparar la base de profesionales de la costa este y sus 18 millones de habitantes, con la costa oeste (WA) con sólo 2 millones de habitantes. Lógicamente, en WA y Perth falta más gente, y las oportunidades son mejores para alguien que recién llegaba como nosotros. Fue así como Yel (también ingeniera) consiguió trabajo a los dos meses de haber llegado a Perth. Sobre el boom de recursos de WA tal vez escriba un futuro post. Por el momento diré que lo bueno es que no se acaba pronto y la magnitud del boom es tal que cambió a esta ciudad para siempre.

Con el tiempo adquirimos vivienda, nos mudamos de Cottesloe (bajo protesta de Yel y Vivi) y seguimos descubriendo esta ciudad que nunca se acaba. Realmente dudo que exista en el mundo desarrollado hoy una ciudad similar con este nivel de trabajos disponibles para extranjeros, con este nivel de playas, con estos atractivos y calidad de vida, todo junto al mismo tiempo. Pero es como dice el dicho original en inglés: la luz est
á en los ojos de quien mira.

martes, abril 01, 2008

Hace 3 años…

Bueno, bueno, y llegó Abril. Y con él el otoño; un poco de lluvia, un poco de frío. El tiempo se nota más cuando se vive con estaciones. Abril también trajo reflexiones porque, hablando de tiempo, hace 3 años dejamos el caribe por Australia, la tierra down under. ¿Y que ha pasado en ese tiempo? Mucho. Pero comencemos por el principio, como comenzó esto hace 3 años…

Hace 3 años, con más determinación que sueños, con más pragmatismo que emoción, estábamos Vivi (4 años), Yel y yo (padres) en una esquina de Sydney donde un taxi del aeropuerto nos había dejado botados con no menos de 8 maletas, en la dirección equivocada. Una entrada por la puerta grande, como se puede apreciar.

La verdadera dirección de nuestros amigos estaba como a 5 cuadras, y al final llegamos. Grandes amigos, con los que nos iniciamos en las sutilezas de los vinos australianos y las “lamb cutlets” (¡saludos!, las mañas todavía las tenemos) Lo que sigue fue: busca que busca vivienda, colegio, electrodomésticos, muebles básicos, banda ancha, y a la semana estábamos instalados en un apartamento en la castellana, eh..perdón, en Hornsby, con el televisor encima de la caja en la que vino y los colchones en el suelo. Por algo se comienza.

Esos primeros días en Sydney fueron mágicos. No teníamos trabajo, no teníamos responsabilidades, nos sentíamos libres para escribir una nueva historia, como cuando en la primaria iba con la lista de útiles del colegio a la librería y lo recibía todo nuevo, sin una raya, con libros por descubrir, todo para estrenar y aprender. Yo insisto en que todo el mundo tiene que pasar por una experiencia tan liberadora como esta al menos una vez en la vida.
Pero no podíamos estar en la nube número siete todo el tiempo. Vivi tenía que ir al colegio, y nosotros a construir el resto de nuestras vidas. Todo pasaba porque yo consiguiera el primer trabajo.
Al poco tiempo de comenzar Vivi en el colegio cumplió años y fiesteros como somos se lo celebramos.
Los venezolanos, bien solidarios. Recibimos muchos y variados concejos los cuales al pasar por el colador los resumiría como el efecto que tiene en tu psiquis el nivel de inglés que tengas (como sugería el amigo Bertrand)

Sydney es una ciudad encantadora. La bahía deslumbra a todo visitante distraído. En la semana el tiempo se me pasaba entre enviar curriculums vitae y entrevistas, y los fines de semana los dedicábamos a pasear ¡Como paseamos!




Esto de irse a otro país a buscar trabajo, donde profesionalmente no conoces a nadie, puede parecer dantesco. Ni hace falta mencionar que lo más importante es como se hable inglés, no sólo porque es el idioma local sino porque da mucha seguridad para emprender la tarea. Lo contrario, tener un inglés deficiente, es una fuente de inseguridad que nubla todas las oportunidades que se presentan. Otras fuentes de seguridad son el apoyo de mi familia aquí (y allá), el conocer las oportunidades de mi profesión y estudiar la situación laboral de antemano. Ah, y dinero. Hay que tener el dinero para enfrentar la situación temporal de desempleo.

En cuanto al trabajo, Australia es un parque de diversiones para los profesionales técnicos (incluye contaduría y afines) El cuento es otro muy diferente para profesiones humanísticas. Yo soy ingeniero, y sabia que había oportunidades, sin embargo lo que conseguí superó por mucho mis expectativas; estaba teniendo muchas entrevistas y los empleadores me estaban tomando muy en serio. Y no es que yo supiera hacer gran cosa. Todo pasaba porque preparé un buen resume a la australiana desde Venezuela (compré el software en este link) que presentaba mi experiencia como si fuera la de Indiana Jones. Eso me conseguía entrevistas, pero una vez allí ya era yo solo frente al entrevistador.

Hay una cosa que nunca logré entender, y todavía no entiendo. No importa cuantas veces se le diga al que viene a buscar trabajo que el proceso aquí toma tiempo, 3 o 4 o más meses, que eso es normal, igual se desesperan a las 3 semanas de buscar porque “no he conseguido nada”. No entiendo. Un australiano, con toda la vida aquí, se demora al menos 4 meses en conseguir trabajo también, pero él lo hace desde su trabajo actual. La situación particular de desempleo del inmigrante que llega, lo hace desesperarse, y como en el póker, él que se desespera se pone nervioso y pierde.

Por ejemplo, yo envié el CV para el trabajo que conseguí a las 2 semanas de llegar. Tomaron 3 semanas para llamarme. Luego 2 semanas más para tener una entrevista telefónica. Luego 3 semanas más para decirme que progresaba en el proceso. Luego 2 semanas más para presentar los exámenes psicotécnicos. Luego me arreglaron un viaje a Perth para entrevistarme personalmente (4 semanas más) Luego los exámenes médicos (que tuve que repetir), luego me hicieron la oferta, acepté y me mudaron a Perth. Comencé a trabajar 3 meses después de enviar el CV.

Al menos en ingeniería, casi no existen trabajos de “comienzas el lunes”, y los que son así no son tan buenos (contratos, o empresas boutique) Entiendo que en otras profesiones como contaduría la situación puede ser un poco diferente (pero no mucho).

Y bueno, así fue que llegamos a Perth. Para la época nuestra actitud era como la célebre frase del prócer latinoamericano Eudomar Santos: “como vaya viniendo, vamos viendo”. Con el tiempo descubrimos que Perth era el secreto mejor guardado del mundo, porque Perth es como las buenas acciones de inversión, si todo el mundo supiera que es buena entonces no seria tan buena… sobre Perth en el próximo post.

domingo, marzo 30, 2008

Los Otros

Siempre me han atraído las tramas de giro repentino en los libros y películas. Un buen ejemplo es la película The Others (Los Otros) dirigida por Alejandro Amenábar. La trama gira en torno a Grace Stewart (Nicole Kidman), una ama de casa y ferviente católica que vive en una antigua mansión junto a sus dos niños en la época de la segunda guerra mundial. Grace vive esperando pacientemente noticias de su esposo el cual está en el frente de guerra. Un buen día Grace recibe a tres lúgubres sirvientes y desde ese momento comienzan a pasar extraños eventos en la casa. Estos incluyen sucesos paranormales, voces, ruidos que sugerían que espíritus habitaban con ellos. Los eventos fueron creciendo en magnitud, y ya era evidente la presencia de “los otros” pero de repente un par de giros en la trama hacen ver a Grace que eran ella y los suyos los que habían fallecido hace tiempo y en forma de espíritus asustaban a los verdaderos habitantes de la mansión.

En la película, el cambio de paradigma fue sublime y repentino como una estocada de florete en esgrima. Estoy seguro que todos hemos pasado por casos donde nos creíamos de “estos” y mirábamos a “los otros” con desdén, para luego descubrir que en realidad pertenecemos a “los otros”.

Algunos casos personales:

- Como todos los que crecimos por allá, me fue transmitido por ósmosis que “los otros” que no se aprovechan de cualquier situación para su bien personal, sin importar que sea inmoral o ilegal, eran unos pendejos. Un par de cositas que me han pasado me demuestran que los pendejos son los que piensan eso.

- También de allá donde crecí: si alguien luce humilde es visto como un pecado, como la negación social, como “los otros”. Hoy prefiero ser de “los otros” yo mismo y no juzgar a nadie por como luce.

- Hace muchas lunas solía pensar que Venezuela era rica y afortunada. Leia en la prensa casos de países lejanos, en África o similares, donde los golpes de estado estaban a la orden del día y la gente se enfrentaba en las calles por ideologías políticas; o los casos de Cuba y Corea del Norte donde regímenes retardatarios subyugaban a la población. Yo pensaba: pobre de esos “otros” países, que afortunados somos que a nosotros nunca nos va a pasar eso ¡Pero que afortunados somos!...

- Para la época en que el régimen actual tomo la presidencia de Venezuela (increíble que ya sean 9 años) a mi me toco salir del país por trabajo. Me fui con una idea negativa del país (“…tienen lo que se merecen ¿no lo eligieron? ahí se los dejo…”) y veía a “otros” venezolanos que me venían con nacionalismos como ridículos. Hoy soy un ridículo que descubrió que no importa que tan lejos esté siempre voy a ser venezolano, con lo bueno y lo malo.

- Al retornar a Venezuela de esa expatriación temporal ya pensaba que no me expatriaba más, que un extranjero en otro país siempre estaba en desventaja de idioma, acento, idiosincrasia, códigos, etc. Hoy me siento supremamente cómodo en Australia.

- Cuando comencé a viajar por trabajo me conseguí a muchos venezolanos afuera. Pensaba que los venezolanos en el extranjero por estar lejos de su tierra dejarían atrás el clasismo que tanto nos caracteriza y serian más unidos. Ilustro la historia: yo estaba en un centro comercial en Miami cuando escucho a dos venezolanos hablar (los reconocí por el acento) y me les acerco amistosamente. En eso mis coterráneos cambiaron a hablar inglés entre ellos y así mantener la distancia conmigo y mi español. En fin, yo pensé que era de “ellos” pero resulta que era de “los otros”. Tengo mil historias así, sobre todo de Europa y la Florida.

- Por lo anterior, cuando llegué a Australia tenía mis ideas sobre los venezolanos en el extranjero. Poco a poco descubrí que aquí por ser la muestra más homogénea (todos profesionales, de la misma edad, con hijos) los venezolanos son mucho más unidos que en otras partes del mundo, así que ya no tengo ideas prejuzgadas (pero de vez en cuando los venezolanos aquí le hacemos honor al dicho “la cabra tira p’al monte”)

- Antes de salir de Venezuela escuchaba eso que llamaban Reggaeton como algo grotesco que emanaba del transporte público y puestos de vendedores callejeros, algo que escuchaban “los otros”. Hoy cuando escucho sonar los bajos se me sale el caribe por los poros.

En fin, por todo lo anterior es que yo no tomo posiciones radicales –pero siempre tomo una posición-, no discrimino –ni me dejo discriminar-, no me creo más que nadie –pero me esfuerzo en superarme-, no reniego totalmente –ni me mimetizo por completo- al principio no confió ni desconfío – pero siempre doy oportunidad-, nunca asumo que lo sé todo –pero estoy conciente de lo que sé-, siempre deseo el bien para los demás –tanto como deseo el mío-, siempre escucho –pero me aseguro de que soy escuchado-. Y hago todo eso, porque no se si hoy soy de “estos” y mañana me doy cuenta que soy de “los otros”. De hecho, a veces escucho voces extrañas en mi casa ¿acaso tú no?

jueves, marzo 27, 2008

Trabajar en Australia Parte II - Reputación

Tengo que confesar algo. El primer post sobre trabajar en Australia me costo mucho escribirlo porque en realidad él que quería escribir era este. El primero era necesario para preparar el terreno, pero es este él que desarrolla los aspectos que tanto me molestan y al mismo tiempo tanto admiro de Australia. Con el tiempo me he acostumbrado a vivir con este dilema y hasta lo disfruto como se disfruta un trago de whisky en las rocas; amargo pero relajante, oscuro pero embriagador. Veamos.

Había planteado en el post anterior las cuatro piedras angulares del ejercicio profesional en Australia: reputación, planificación, oposición y expresión. Este post se lo dedico al tema reputación.

Para hablar sobre reputación en Australia hay que entender primero como pasa de boca en boca. Como introducción bastaría decir que en Australia la solidaridad con el ausente es sumamente baja. En el trabajo hay que tener cuidado porque a la gente le “hacen la cama” por detrás y ni se entera. No es que no existieran chismes en otros lados -ni hablar de donde yo vengo-, pero es que en otras partes alguien te dice, o lo sospechas por medias sonrisas, o por actitudes. No en Australia. Aquí nadie te dice nada, todos parecen haber tomado clases de actuación. Y es a todos los niveles, hasta el más refinado de los altos gerentes juega a la parodia –esos son los que más- Mi punto aquí es que por ejemplo un compañero de trabajo que tenga una relación buena contigo no va a dudar en decir todos los defectos que el piense que tú tienes si un superior (o cualquiera para lo que toca) le pregunta. Voy aún más lejos; he escuchado sobre referencias de trabajo donde tu referente, que se supone de tu confianza, cuenta en forma muy detallada todas tus fallas a un futuro empleador que él ni conoce. En todos los países del primer mundo con los que he tenido contacto siempre encontré que la gente era sumamente crítica, pero en Australia (y tal vez UK) son los únicos que tienden a hablar por detrás de esta manera.

De otro punto de vista, tengo que admitir que este histrionismo australiano ahorra muchos problemas de confrontación y en el fondo no tiene nada que ver con hipocresía. Más bien tiene que ver con un sistema que te fuerza a comportarte dentro del marco, a hacer relaciones y cultivarlas para poder también emitir opiniones críticas y que sean respetadas. En fin, a hacerte de una reputación.

Reputación, credibilidad y honor. Me gusta el sistema porque a los que adoptamos a este país nos funciona. Quiero decir, en Australia no son ningunas hermanitas de la caridad; como en cualquier parte del mundo aquí existen vicios como etnocentrismo, amiguismo, prejuicios, a los que uno como extranjero sin experiencia local es más susceptible al principio. Sin embargo, una vez que demuestras con tus habilidades de lo que eres capaz, todas esas barreras rápidamente caen. Eso es admirable y es lo que más me gusta de trabajar aquí. Lógicamente, todo depende de que te den la oportunidad. Afortunadamente oportunidades sobran en este momento.

Con la psico-dependencia en la reputación vienen también otros vicios. Estos son el carácter personalista de los puestos de trabajo, gente que quiere trabajar sólo con los que conoce por su reputación, tráfico de influencias, recomendados, grupos, etc. Nada de eso va a cambiar en Australia por uno y lo único que hace es alentarte a que construyas credibilidad y reputación lo antes posible. No es perfecto, pero ¿qué lo es?

Continuará (pronto)

miércoles, marzo 26, 2008

Trabajar en Australia

El otro día veía con atención en los noticieros vespertinos el reciente caso del gobernador de Nueva York Eliot Spitzer, hasta entonces apodado “Mr. Clean” por su reputación intachable. Al mencionado señor se le descubrió un desliz con una madame por cobrar. Luego se descubrió que los encuentros eran frecuentes. Después que no era una madame sino varias. En fin, que digo desliz. El pobre hombre patinó. Rodó. Y tuvo que renunciar a su cargo. Este caso dibuja como es trabajar en un país anglosajón. Si bien los australianos son un poco más relajados a este respecto que sus contrapartes estadounidenses, no tengo duda de que el honor y la reputación son los aspectos más resaltantes (y menos familiares para nosotros) de cómo se trabaja en estos países.

En este post narro mi versión sobre como es trabajar en Australia. No es sobre como conseguir trabajo ni sobre como tener éxito en tu trabajo, aunque parte del contenido pudiera servir para tales propósitos. A fin de cuentas me limito a contar mi visión de lo que he observado en estos años no sólo en Australia, sino que indefectiblemente tendré que comparar con lo que antes observé en los EEUU y Europa (mi trabajo me llevó hasta allá por periodos cortos, así como a varios países suramericanos) En fin, este tema es significativo para mi dado que todos pasamos la cuarta parte de nuestro tiempo trabajando y muchos consideramos el trabajo no sólo como un medio de subsistencia sino como una vía de expresión social, mental y hasta espiritual.

Primeramente quitemos del medio las cosas más superficiales y notorias:

Lo más obvio: los australianos en el trabajo casi nunca saludan -a diferencia de los EEUU-. Aquí son comunes sesiones de toreo en los pasillos, donde uno capa en mano le hace “una verónica” al australiano compañero de trabajo y ..!!Oleeee!! allá pasó el tipo al lado de uno y no dijo ni buenos días.

Como en todos los países desarrollados, se espera que hagas tu trabajo, nadie está detrás de ti. Si tu desempeño no es satisfactorio ni te vas a enterar. Se lo dicen directo a tu supervisor.

Australia soporta el balance entre el trabajo y la vida personal. Trabajar sobretiempo es muy pero muy mal visto. Los gerentes y personal con mucha responsabilidad están de alguna manera exceptuados de esta regla.

Los australianos te ignoran si piensan que no te necesitan. También es verdad que les encanta pensar que no te necesitan, en particular si eres nuevo o peor si tienes una posición de autoridad. Al principio en todos los trabajos es más que común asistir a reuniones donde todo el mundo habla de su negocio y nadie te dirigió la palabra ni te tomaron en cuenta para nada. Esto era similar en EEUU y Europa del norte.

Como una extensión de lo anterior; como al principio piensan que no te necesitan, nadie te quiere ayudar. Eso es así, a menos que preguntes. Si preguntas la comunicación generalmente es buena, pero puedes tener la seguridad de que nadie espontáneamente va a ir a ver como te va.

Yo pensaba que nosotros los latinos éramos chismosos, pero palideceríamos delante de los chismes que corren en los trabajos en Australia. Aquí definitivamente se habla fuerte sobre otros, rayando en la crueldad, pero nunca de frente al afectado.

Los australianos pasan horas y horas reunidos planificando como trabajar lo menos posible. Si, es así tal cual como suena. Esto al paladar latino le deja un saborcito a flojera y mediocridad, pero en el fondo (casi) siempre cumplen con los objetivos que se plantean.

Si usted cree que porque esto es un país del primer mundo todo sale bien usted se equivoca. Aquí trabajando puede pasar cualquier cosa. De hecho, este país funciona por acción y oposición. Usted en su puesto de trabajo propone acciones y otros se opondrán; igualmente usted debe oponerse a la acción de otros. Saber donde accionar y oponerse es parte del arte de trabajar aquí. Funciona como el parlamento en Canberra (congreso o asamblea en América latina)

Esta es una máxima en Australia para profesionales: nunca debes exponer tus emociones en ambientes de trabajo. El molestarse públicamente seria tomado como una falta de autocontrol. Igual si estas muy contento.

Hasta ahí creo haber descrito las mayoría de las superficialidades del trabajo en Australia. Vamos ahora al meollo del asunto, a los cuatro grandes, que deliberadamente introduje en los últimos cuatro puntos. Les llamo RPOE: Reputación, Planificación, Oposición y Expresión.

(continuará en el próximo post)

lunes, marzo 24, 2008

¡Viva México!.. ¡En Western Australia?…¿con venezolanos? Parte II

Como prometido en el post anterior a continuación les dejo fotos de algunos de los ilustrísimos invitados a la fiesta:
Doña Florinda: ¡tesooooroooooo!

¡Tenia que ser el El Chavo del Ocho!

Maestra Jimena - ¿Recuerdan la telenovela Carrusel?
En este momento no se me ocurre sino parafrasear a un amigo que siempre dice: ¡emigren para que vean como es duro!

miércoles, marzo 19, 2008

¡Viva México!.. ¡En Western Australia?…¿con venezolanos?

Mi mamá vino a visitarnos en septiembre del año pasado, llegó una semana después de su cumpleaños y decidimos hacerle una fiesta aquí apenas llegara. Tenia que ser algo que le dejara recuerdos imborrables. Pensé: tiene que ser temática. Ya sé ¡con disfraces! de esas que tanto hemos ido aquí. La comida también tiene que ser alegórica al tema. Y la música, y el karaoke. Todo tiene que ser súper especial; pero ¿que tema puede abarcar todo eso y que sea bueno en todos los aspectos?

Lo tengo ¡Una Fiesta Mexicana!

Ya me imaginaba desgañitándonos con las rancheras en el karaoke, la música es insuperable, las opciones de comida infinitas. Los disfraces no se veían tan difíciles –eso pensaba yo- Listo. Compramos las invitaciones y las enviamos.

Dado el perfil de bochinche de la ocasión los invitados serian principalmente amigos venezolanos. También repartimos las invitaciones entre otras nacionalidades pero como ellos saben que les iba a pasar un camión caribeño por encima la mayoría no vinieron (de hecho vino un solo Aussie, un buen amigo)

Los disfraces. Como yo conozco mi ganado sabía que iba a haber problemas con los disfraces. Pensé en ponerle un premio de incentivo. Hicimos algunas llamadas días antes de la fiesta y todavía la gente se estaba rascando la cabeza con los disfraces. Que “¿Que me voy a poneeeeeeeeeeer?”, “hay dios, yo ni he pensado en eso, me da pena contigo, a lo mejor ni me disfrazo…”, “yo no tengo ningún disfraz de charro, chiiico”.

La cosa se veía mal. Me dije: pero no puede ser que no se les ocurra nada. Agarré el laptop y entre Yel y yo escribimos en un email cuanto personaje mexicano se nos pudo pasar por la cabeza y se los mandamos a todos para que cogieran dato. Esto fue lo que escribimos:

  • Pancho Villa
  • Lucerito
  • El Santo (Luchador)
  • Azteca (Indígena)
  • Personajes del chavo y el chapulín: Chavo, chilindrina, Kiko, Dona Florinda, Bruja del 71...
  • Capulina
  • Cantinflas
  • Tin tan y la Flaca Vitola
  • Luis Miguel
  • Juan Gabriel (Juanga)
  • Gloria Trevi
  • Thalia
  • Alejandra Guzmán
  • Hugo Sánchez (Futbolista) Ojo, nada de Hugo Rafael.
  • Fernando Valenzuela (Beisbolista)
  • Frida Khalo
  • Pedrito Fernández
  • Charro
  • Fher de Mana
  • Verónica y Christian Castro
  • Patricia Manterola
  • Arturo Peniche
  • Eduardo Capetillo
  • Raul Velazco (Animador)
  • Fey
  • Salma Hayek
  • Enmanuel
  • Vicente y Alejandro Fernández
  • Se valen grupos (por ejemplo vienen en grupo disfrazados de grupo Garibaldi, o 3 mujeres y dicen que son las del grupo Flan)

Preparamos toda una logística. La decoración se compró con mucha antelación. Los niños (como 8) los ponemos a ver películas aparte. Las niñas (otras 8) las ponemos con Vivi en su cuarto a jugar cualquier cosa, o ver películas también. La comida: arroz mexicano, tacos, tortillas, salsas, frijoles, guacamole, enchiladas; la bebida, los videos, las películas, el karaoke con canciones mexicanas, la música ¡Párale!

…

Aquí voy a hacer un paréntesis para enviarles mis respetos a todo aquel que haya organizado una fiesta de este calibre para 40 y pico de personas, niños incluidos. Si usted ha hecho eso, usted es un autentico valiente ¡Que trabajo da eso! Desde esa ocasión dije que más nunca voy a una fiesta y hago como Blas (comes y te vas) sino que trataré de ayudar en lo que sea, o al menos compartir algún un tiempo con los anfitriones.

…

Y así llegó el gran día. Ya había escuchado “ruido de sables” en relación al email que había enviado. Parece que los invitados se habían animado a disfrazarse. Y así fué. Yo y Yel estábamos de Mariachi, Vivi de charrita y mi Mama de señora mexicana (tipo Lola Beltrán)
Esta es la lista de los ilustres invitados (sin ningún orden en particular):

  • La Chilindrina
  • Frida Khalo
  • Doña Florinda
  • El Chavo del 8
  • Frida Khalo 2
  • Charro mexicano (habían 2 o 3)
  • El Zorro.
  • Campesino Mexicano.
  • Dama mexicana (habían 3 o 4)
  • Pancho Villa
  • La Maestra Jimena.
  • Unos vinieron con la cara pintada con la bandera de México.
  • Y otros que no quisieron disfrazarse ¡Flojos!

A continuación les dejo algunas fotos de la rumba de mi mamá -o la mamá de todas las rumbas-. Los premios los ganaron en el género femenino Frida Khalo y en el masculino el Chavo del 8. No muestro fotos de los invitados porque no les he pedido permiso para eso (eso de encontrar una foto tuya disfrazado en un blog no va con todo el mundo) pero les pediré permiso y mostraré las fotos en este mismo espacio si ellos lo otorgan (pero eso será después de Easter -Semana santa-)

No obstante, en la siguiente foto pueden notar al Chavo del 8 en el fondo.




Mamá, esa fue por ti. Te queremos mucho.

domingo, marzo 16, 2008

La culpa la tiene el petróleo

Últimamente he escuchado demasiadas voces (virtuales y reales) que se refieren en forma negativa al gentilicio venezolano. Lo peor es que lo he escuchado de venezolanos. Es como una falta de vínculo, una especie de reclamo de lo golpeado que está el país y decimos ¡basta! ya no nos identificamos con eso. Esta crisis de identidad es particularmente común entre los venezolanos en el extranjero, máxime en Australia donde la distancia física fácilmente se convierte en mental.

Ayer en una conversación entre venezolanos nos preguntábamos cuales son los aspectos más resaltantes de nuestra cultura ¿qué nos identifica? Unos dijeron el baile y la música, otros las miss universo (cosa que ya quedo lejos en el tiempo) y otro dijo que actualmente el aspecto cultural que más destaca en Venezuela es que las niñas al cumplir los 15 años piden que les hagan los senos. Si, que les “monten” las lolas. Por el amor de dios si hasta hay psicólogos especializados en casos de adolescentes que se deprimen porque no tienen las 36B cuando todas las tienen en el colegio. Pero que se puede esperar si hasta los bancos tienen promociones en la televisión para prestar el dinero para la operación. Si antes de venir a Australia yo recuerdo haberme paseado por el centro comercial San Ignacio en Caracas y todas, pero absolutamente todas las niñas se veían como infladas, innaturales, caminando orgullosas con el pecho en alto y con escotes que hacían dudar si no se pusieron la blusa al revés. Entre las más mayorcitas también era popular el asunto; allí el caso era ir junto al novio o esposo a la consulta y escoger las pechugas en un catálogo entre los dos. Por toda la capital la silicona ganaba terreno; Caracas estaba convertida en una ciudad de mujeres de tórax trémulo, de caminar vibrante, que campaneaban sus regodeos al desplazarse.

Pero yo no venía a hablarles de lolas plásticas (discúlpenme las que las tengan, ustedes chicas están en su derecho de buscar sentirse bien como mejor les parezca) Yo venia a contarles sobre la depresión de idiosincrasia que ataca a los venezolanos en la actualidad. Y es que realmente mi país está muy mal en todos los aspectos pero sobre todo en el moral. Eso ha levantado una ola de rechazo al venezolanismo entre los venezolanos, y muchas veces esa es la excusa del que emigra de Venezuela: alejarse de Venezuela y sus venezolanos –que por ellos es que estoy como estoy. Después de todo, si en ese país pasa lo que pasa, y la gente hace lo que hace, algo debe estar intrínsicamente mal con los venezolanos.

Lo anterior se amplifica si nos comparamos con nuestros vecinos latinoamericanos. Todos están relativamente bien, algunos hasta cerca de ser países desarrollados como Chile. Centroamérica, Colombia, inclusive países de reciente coqueteo con el socialismo como Argentina, Brasil y Ecuador, todos están en un relativo buen camino. Y aquí nos deprimimos aún mas: ¿y entonces? Algo malo tenemos que tener en nuestra cultura o genes para que nos pase lo que nos está pasando a los venezolanos.

Hasta cierto punto el complejo de inferioridad que se nos ha desatado a los venezolanos es justificado. Realmente el país esta muy mal, pero esos son ciclos de maduración. Todos los países del mundo han pasado por ciclos de conflicto interno o externo: en el siglo 19 EEUU con su guerra civil, en los 30s y 40s Alemania y Japón con las guerras mundiales, más recientemente las guerras civiles de España y Portugal; Argentina, Chile y Brasil con sus dictaduras de los 60s-70s. Todos se las vieron muy mal (sobre todo moralmente) para luego renacer desde sus cenizas en un país mejor.

Todos los países tocan fondo y rebotan hacia arriba en ciclos. Casi todos los pueblos repiten esa crisis varias veces en el camino de su maduración. Y he aquí Venezuela, en el medio de su peor crisis. Ya ha tenido varias: la guerra de independencia, la post guerra, las dictaduras de los 30 y 50. De hecho era la democracia más antigua de America Latina en los 90 (en teoría todavía lo es) Parece que los ciclos tienen que ver con la mala memoria de los pueblos.

Pero si este ciclo fuera un simple ciclo como los anteriores, o como los de otros países del mundo, yo todavía estuviera en Venezuela –tan sabroso que era mi país. Yo hace 5 años calculé que este ciclo iba a ser mucho más largo porque existe algo que hoy diferencia a Venezuela de sus vecinos y de la Venezuela de otras épocas: El Petróleo y su alto precio.

El periodista Thomas Friedman del NY times desarrollo la llamada “Primera Ley de la Petropolítica”. Su artículo original en inglés está aquí y en español aquí (recomiendo la fuente en inglés) La mencionada ley postula lo siguiente, cito: “el precio del crudo y el ritmo de la libertad siempre se mueven en direcciones opuestas en Estados petroleros ricos en crudo. Cuanto más alto sea su precio medio global, más se erosionan la libertad de expresión, la de prensa, las elecciones libres y justas, la independencia del Poder Judicial y de los partidos políticos y el imperio de la ley. Y estas tendencias negativas se refuerzan por el hecho de que cuanto más sube el precio, menos sensibles son los gobernantes con petróleo a lo que el mundo piensa o dice de ellos”, cierro la cita.

Como no se espera para nada que el precio del barril de crudo baje en los próximos 10 o 15 años entonces decidimos mi familia y yo venirnos a Australia. Mal haríamos quedándonos allá y desperdiciar los años más productivos de nuestras vidas en una crisis, que si bien era necesaria, no se le ve final.

Ah y por cierto, ya los venezolanos no tenemos que sentirnos acomplejados ¡La culpa la tiene el petróleo! No somos nosotros, es ese excremento del diablo... Bueno, obviamente no es el mineral el que tiene la culpa sino lo que hacemos los venezolanos con ese mineral -sino vean a Noruega- pero ya eso es harina de otro costal. No somos escandinavos ¿verdad?

martes, marzo 11, 2008

De la Langue Inglaise


Pour: Bertrand@france.com.fr
De: Thierry@perth.com.au
Subject: Me imigration /adaptation a l’Australie

Bonjour Bertrand!

Comme ça va? Est-que vous est bien? Moi, je estoi mui bien. Ja ha 3 meses que estoi en Perth. Je estoi travailliant pour un enterprise du sector minero. Tres Jolie! Quand est-que vous vienez pour l’Australie?

L’unique probleme que vous puedez tenir en Australie est con l’inglaise. Ne ha chose le mais important et ao misme temps olvidé pour les futures imigrants que la langue inglaise. Pour vous se figurer, l’Australie pued ser le ciel ou l’infiern en dependent de comme la personne parle l’inglaise.

Je vous adviert, l’exam d’inglaise presenté pour imigrer a l’Australie, l’IELTS, ne est une indication de que vous tienez le nivel adecuat pour enconter travail aquí. Si vous est sincere con vous misme, vous sabez si vous parlez ao nivel adecuat. C’est ça!

Imaginez! Ja vi de messiers les imigrateurs que vient sin travail, con un petit budget, con familie et sin inglaise suffisant. Par dieu! Quelle combination dangereuse! Alguns disent que elles van apprender en travailliant. Je ne pense que vous puedez encontrer un travail en Australie sin parler l’inglaise! Est-que vous puedez encontrer un travail en France sin parler français? Misme pour apprender l’inglaise aquí, c’est mui caro! con familie, con pression, con la rente de la maison, l’epouse en se quixando… Definitivement l’inglaise tiens que ser matrissé anteriorement a venir aquí. Ao menos que vous vient pour estudier con le correct budget et plan, clarement!

Aussi est Bertrand, vous tenez que melhorer votre inglais. Comme hacer? Ne ha un formule magique, cade un tiens un manniere different d’apprender outre langue. Je connais personnes aquí que tiens 10 annos en Australie et todavie ne parlant inglaise correctement. Aussi misme, je connais personnes en France que jamais han vivié à un pais extrangier mas que parlant l’inglaise parfaitement.

Ha un chose que est important en apprendent un nouvelle langue, c’est mantener la teste comme un infant. Qui, qui! Penser et agir comme un infant, nunca dexar de se surpriser pour les petit choses, de se maravillier pour la liason entre la comunication et las emotions que vous producez quand vous parlez ou entendez un outre langue. Parler un nouvelle langue est mui emocionant. Ça est comme les enfants pensant, et pour esse est que elles apprendent tan rapide.

Je aime les langues, entre elles l’inglaise. Le process cognoscitive d’apprender une nouvelle langue est veramment defient, et je aime les defís. Misme aussi, ma langue originel est todavie le Français. C’est la langue que je uso pour me molester, pour parler des groceries, pour me arriecher! Dond mes emotions sont expressés, les picardies, tout ça. Mais alguns emotions comenz a se sentir en inglaise. C’est le chamine correct pour matrisser une langue, en liassant les emotions.

Ha une chose additionnel Bertrand. En Australié (et en quelque lugar du mond je pense) les personnnes vous tratent comme vous parlez. Si vous parlez inglaise pouvre, vous serez traté comme ignorant. Si vous parlez bon inglaise, enton vous aubre tous les portes.

Remenbrez Bartrand, parler bon inglaise est possible en cort temps! Ne dexez que nadie vous digez le contraire. Vous seulement tienez que vous esforzer.

A bien tot!
Votre ami, Thierry.

Pour les vrais francophones: excusez-moi, le post ici est un melange de espagnol et français pour produire de la hilarité.

viernes, marzo 07, 2008

Cumpleaños de popstar… al karaoke.

El tiempo vuela. Casi ni puedo creer que la Vivi ya va a cumplir años otra vez y eso me trajo recuerdos de su fiestica del año pasado. En esa oportunidad decidimos hacer algo diferente. Era su cumpleaños número 7 y pensamos que la ocasión merecía algo más maduro, que le gustara más a ella y sobre todo que le dejara recuerdos. Yo al menos, sólo tengo recuerdos claros desde los 7 años en adelante y quise que sus primeros recuerdos vivos fueran de esta celebración.

Para esa época habíamos recién instalado una TV nueva y un karaoke poco convencional. El mencionado karaoke otorga una puntuación al cantante e inclusive permite competir entre dos personas a la vez. Vivi se hizo aficionada al karaoke. Así que un día en la mañana para terminar de despertarla le propuse: ¿Qué tal si hacemos tu fiesta de cumpleaños de popstar? Se le abrieron los ojos como unas paraparas y asintió con la cabeza ¡si papi! Ni hizo falta que le explicara de que se trataba el asunto.

Esta seria nuestra primera experiencia (y hasta ahora la última) como huéspedes de una fiesta de niños a la australiana. Un festejo de este tipo invariablemente es temático (en este caso de popstar) con muy pocos niños (entre 10 y 25 máximo) a veces de un solo género (sólo hembras o sólo varones según el caso) y dura de 2 a 3 horas. Si es en una casa, los padres dejan a los niños y los vienen a buscar a la hora convenida. A veces se ven piñatas, pero eso todavía es un artefacto raro por aquí. Ya había visto algunas pocas fiestas similares en Venezuela auspiciadas por padres de esos que viven en Caracas pero tienen la cabeza en Miami.

A Vivi ya le habíamos hecho fiestas de cumpleaños aquí, pero a la venezolana. Me explico; una fiesta de niños a la venezolana consiste en alrededor de 60-100 personas, casi todos adultos traga-whisky, con algunos niños (hijos de los traga-whisky) brincando por todos lados. Siempre hay alguien que anime (controle) a los niños hasta que viene la piñata, y luego la torta. El evento en si dura hasta que el cuerpo aguante. En Australia por alguna extraña razón, conjeturo que por el costo, se cambia el whisky por otra bebida espirituosa ya sea cerveza o vino.

Pues si, llegada la fecha preparamos todo para la fiesta a la australiana, mandamos las invitaciones a 12 niñas con 2 semanas de antelación pidiéndoles a los padres que confirmaran antes de determinada fecha. Casi todas eran compañeras del colegio de Vivi. Y así llego el día.
Los padres iban trayendo a las niñas y las iban dejando. Algunos se presentaban, otros ni eso, solo tocaban la puerta y empujaban a la niña para adentro y se iban diciendo “la vengo a buscar ¿en cuanto? ¿en 2 horas?” Algunas niñas las echaron del carro en la puerta de la casa (tipo cuando sueltan a un secuestrado) y arrancaron. Que despreocupados son estos tipos. Aunque al decir verdad algunos padres pasaron y se quedaron 10 minutos antes de irse.

La fiesta al principio fue tranquila mientras hubo padres. Una vez que se fueron y las niñas le agarraron el gusto al micrófono la adrenalina fue subiendo y subiendo, y fueron cantando, luego gritando, luego brincando. Estaban desatadas.
La única manera de controlar a las niñas fue poniéndolas a bailar belly dance con Yel.
Luego del belly dance y la torta, las niñas demandaron que les prendiera el Karaoke de nuevo. Lo prendí (bajo amenaza de motín), y volvió a suceder, las niñas se fueron descontrolando gradualmente. A esas alturas comenzaban a llegar los padres, y es aquí donde se puso interesante la velada. Algunos padres, principalmente las madres, estaban abismadas, de boca abierta, asustadas por lo aceleradas que estaban las niñas. No decían nada pero sus caras eran un poema. En una ciudad donde a los niños no les dan Coca Cola porque supuestamente los acelera, se espera que en un cumpleaños se juegue “pasa el regalito” (pass the present) hasta los 13 años inclusive. Nadie estaba esperando ver a su hija cantar y festejar como loca, y menos en un séptimo cumpleaños. La situación estaba un poco tensa hasta que uno de los padres que era un poco mas abierto llegó. Él si alabó el festejo y dijo “esto si es una fiesta, nunca había visto a mi hija tan contenta” Con esto los demás padres se relajaron y se calmó la situación.

Nunca sabré que tan complicado pudo ser el asunto porque los australianos no hablan mucho de asuntos espinosos. De lo que sé, todo terminó bien, inclusive algunas de las niñas tienen un karaoke similar ahora en su casa. Falta que les hacia; un poco de música, sabor y sentimiento -a lo caribe- nunca está de más.

Si alguien se interesa, este karaoke es un programa para PC llamado Ultrastar, es gratis y lo pueden bajar aquí. Ultrastar es una copia para PC del popular programa del Playstation 2 Singstar.

sábado, marzo 01, 2008

¿Ya le diste una patada a tu inmigrante?

Preséntele a un caribeño el prospecto de inmigrar a Australia y lo primero que le va a preocupar (o lo segundo, después del trabajo) es quién va ser él aquí, como va a encajar en esta sociedad. En pocas palabras ¿como son vistos los inmigrantes en Australia? Después de todo, casi todos estos inmigrantes tienen profesión y gozan de cierta reputación en sus países de origen, a pesar de la situación de su país.

¿Quieres saber como ven a los inmigrantes aquí? Haz click en la siguiente imagen:


¿Entendiste el chiste? sigue leyendo

El australiano común no tiene ni la menor idea de como es el proceso de inmigración selectivo ni de por que es que estamos aquí. Por eso la iniciativa del juego “patea a tu inmigrante” arriba, para explicar a través del sarcasmo la contribución de los inmigrantes a la sociedad y economía australiana. La iniciativa es excelente. Conozco de cerca el asunto y puedo decir que Australia no es sustentable sin inmigración. Australia o importa inmigrantes o muere.

El problema es que para este tipo de cosas siempre va a haber una minoría que no lo piensa con la razón sino con las vísceras. Tengo amigos (de los de verdad) australianos que así me lo han manifestado, en particular en contra de ciertas etnias (observen los nombres de los inmigrantes en “patea a un inmigrante”) Pero hoy la agarran contra una etnia, mañana contra otra. Esa es la dinámica de estas cosas.

Todos tenemos un lado bueno y un lado malo. El tipo de persona que somos depende de cual cultivemos y nos cultiven más. Depende de hacia cual lado hayas sido educado o alentado por figuras de poder e influencia como dirigencia política, maestros, profesores, tus jefes en el trabajo, tus padres en tu casa, amigos que admiramos.

A finales de los 90 apareció una figura política sumamente controversial en Australia: Pauline Hanson. Pauline se las arregló para entrar en la nómina del partido liberal y ser elegida al parlamento de Queensland. Su primer discurso frente al parlamento fue totalmente inflamatorio en contra de las políticas de inmigración de Australia, alertando a la población de ser invadida (por una etnia en particular) y de estar perdiendo la esencia de los valores australianos. El infame discurso y otros posteriores, la catapultaron a las primeras planas de los periódicos. Con el tiempo fundó un partido político propio, el cual por increíble que parezca, ha sido el grupo político que ha ganado más popularidad en corto tiempo en Australia. Con su figura humilde de simple dueña de un negocio de “fish and chips”, ganaron varios puestos en el parlamento, primero en Queensland, luego en el parlamento Federal. Como dato interesante Pauline terminó tras las rejas en el 2003 por un problema de malversación de fondos electorales; una tontería diría yo, al lado de lo otro que estaba haciendo (legalmente) Hoy en día Pauline está libre pero su popularidad ha declinado mucho.

El odio es un producto que se vende fácil. Que fácil es apelar a lo peor que tiene la gente. Si tienes un discurso inflamatorio, si tienes a un grupo a quien echarle la culpa y separar entre un "ellos y nosotros", siempre vas a conseguir quien te compre el discurso. Eso pasa y ha pasado con cualquier pueblo. La gente es similar en cualquier parte del mundo.