domingo, marzo 30, 2008

Los Otros

Siempre me han atraído las tramas de giro repentino en los libros y películas. Un buen ejemplo es la película The Others (Los Otros) dirigida por Alejandro Amenábar. La trama gira en torno a Grace Stewart (Nicole Kidman), una ama de casa y ferviente católica que vive en una antigua mansión junto a sus dos niños en la época de la segunda guerra mundial. Grace vive esperando pacientemente noticias de su esposo el cual está en el frente de guerra. Un buen día Grace recibe a tres lúgubres sirvientes y desde ese momento comienzan a pasar extraños eventos en la casa. Estos incluyen sucesos paranormales, voces, ruidos que sugerían que espíritus habitaban con ellos. Los eventos fueron creciendo en magnitud, y ya era evidente la presencia de “los otros” pero de repente un par de giros en la trama hacen ver a Grace que eran ella y los suyos los que habían fallecido hace tiempo y en forma de espíritus asustaban a los verdaderos habitantes de la mansión.

En la película, el cambio de paradigma fue sublime y repentino como una estocada de florete en esgrima. Estoy seguro que todos hemos pasado por casos donde nos creíamos de “estos” y mirábamos a “los otros” con desdén, para luego descubrir que en realidad pertenecemos a “los otros”.

Algunos casos personales:

- Como todos los que crecimos por allá, me fue transmitido por ósmosis que “los otros” que no se aprovechan de cualquier situación para su bien personal, sin importar que sea inmoral o ilegal, eran unos pendejos. Un par de cositas que me han pasado me demuestran que los pendejos son los que piensan eso.

- También de allá donde crecí: si alguien luce humilde es visto como un pecado, como la negación social, como “los otros”. Hoy prefiero ser de “los otros” yo mismo y no juzgar a nadie por como luce.

- Hace muchas lunas solía pensar que Venezuela era rica y afortunada. Leia en la prensa casos de países lejanos, en África o similares, donde los golpes de estado estaban a la orden del día y la gente se enfrentaba en las calles por ideologías políticas; o los casos de Cuba y Corea del Norte donde regímenes retardatarios subyugaban a la población. Yo pensaba: pobre de esos “otros” países, que afortunados somos que a nosotros nunca nos va a pasar eso ¡Pero que afortunados somos!...

- Para la época en que el régimen actual tomo la presidencia de Venezuela (increíble que ya sean 9 años) a mi me toco salir del país por trabajo. Me fui con una idea negativa del país (“…tienen lo que se merecen ¿no lo eligieron? ahí se los dejo…”) y veía a “otros” venezolanos que me venían con nacionalismos como ridículos. Hoy soy un ridículo que descubrió que no importa que tan lejos esté siempre voy a ser venezolano, con lo bueno y lo malo.

- Al retornar a Venezuela de esa expatriación temporal ya pensaba que no me expatriaba más, que un extranjero en otro país siempre estaba en desventaja de idioma, acento, idiosincrasia, códigos, etc. Hoy me siento supremamente cómodo en Australia.

- Cuando comencé a viajar por trabajo me conseguí a muchos venezolanos afuera. Pensaba que los venezolanos en el extranjero por estar lejos de su tierra dejarían atrás el clasismo que tanto nos caracteriza y serian más unidos. Ilustro la historia: yo estaba en un centro comercial en Miami cuando escucho a dos venezolanos hablar (los reconocí por el acento) y me les acerco amistosamente. En eso mis coterráneos cambiaron a hablar inglés entre ellos y así mantener la distancia conmigo y mi español. En fin, yo pensé que era de “ellos” pero resulta que era de “los otros”. Tengo mil historias así, sobre todo de Europa y la Florida.

- Por lo anterior, cuando llegué a Australia tenía mis ideas sobre los venezolanos en el extranjero. Poco a poco descubrí que aquí por ser la muestra más homogénea (todos profesionales, de la misma edad, con hijos) los venezolanos son mucho más unidos que en otras partes del mundo, así que ya no tengo ideas prejuzgadas (pero de vez en cuando los venezolanos aquí le hacemos honor al dicho “la cabra tira p’al monte”)

- Antes de salir de Venezuela escuchaba eso que llamaban Reggaeton como algo grotesco que emanaba del transporte público y puestos de vendedores callejeros, algo que escuchaban “los otros”. Hoy cuando escucho sonar los bajos se me sale el caribe por los poros.

En fin, por todo lo anterior es que yo no tomo posiciones radicales –pero siempre tomo una posición-, no discrimino –ni me dejo discriminar-, no me creo más que nadie –pero me esfuerzo en superarme-, no reniego totalmente –ni me mimetizo por completo- al principio no confió ni desconfío – pero siempre doy oportunidad-, nunca asumo que lo sé todo –pero estoy conciente de lo que sé-, siempre deseo el bien para los demás –tanto como deseo el mío-, siempre escucho –pero me aseguro de que soy escuchado-. Y hago todo eso, porque no se si hoy soy de “estos” y mañana me doy cuenta que soy de “los otros”. De hecho, a veces escucho voces extrañas en mi casa ¿acaso tú no?

jueves, marzo 27, 2008

Trabajar en Australia Parte II - Reputación

Tengo que confesar algo. El primer post sobre trabajar en Australia me costo mucho escribirlo porque en realidad él que quería escribir era este. El primero era necesario para preparar el terreno, pero es este él que desarrolla los aspectos que tanto me molestan y al mismo tiempo tanto admiro de Australia. Con el tiempo me he acostumbrado a vivir con este dilema y hasta lo disfruto como se disfruta un trago de whisky en las rocas; amargo pero relajante, oscuro pero embriagador. Veamos.

Había planteado en el post anterior las cuatro piedras angulares del ejercicio profesional en Australia: reputación, planificación, oposición y expresión. Este post se lo dedico al tema reputación.

Para hablar sobre reputación en Australia hay que entender primero como pasa de boca en boca. Como introducción bastaría decir que en Australia la solidaridad con el ausente es sumamente baja. En el trabajo hay que tener cuidado porque a la gente le “hacen la cama” por detrás y ni se entera. No es que no existieran chismes en otros lados -ni hablar de donde yo vengo-, pero es que en otras partes alguien te dice, o lo sospechas por medias sonrisas, o por actitudes. No en Australia. Aquí nadie te dice nada, todos parecen haber tomado clases de actuación. Y es a todos los niveles, hasta el más refinado de los altos gerentes juega a la parodia –esos son los que más- Mi punto aquí es que por ejemplo un compañero de trabajo que tenga una relación buena contigo no va a dudar en decir todos los defectos que el piense que tú tienes si un superior (o cualquiera para lo que toca) le pregunta. Voy aún más lejos; he escuchado sobre referencias de trabajo donde tu referente, que se supone de tu confianza, cuenta en forma muy detallada todas tus fallas a un futuro empleador que él ni conoce. En todos los países del primer mundo con los que he tenido contacto siempre encontré que la gente era sumamente crítica, pero en Australia (y tal vez UK) son los únicos que tienden a hablar por detrás de esta manera.

De otro punto de vista, tengo que admitir que este histrionismo australiano ahorra muchos problemas de confrontación y en el fondo no tiene nada que ver con hipocresía. Más bien tiene que ver con un sistema que te fuerza a comportarte dentro del marco, a hacer relaciones y cultivarlas para poder también emitir opiniones críticas y que sean respetadas. En fin, a hacerte de una reputación.

Reputación, credibilidad y honor. Me gusta el sistema porque a los que adoptamos a este país nos funciona. Quiero decir, en Australia no son ningunas hermanitas de la caridad; como en cualquier parte del mundo aquí existen vicios como etnocentrismo, amiguismo, prejuicios, a los que uno como extranjero sin experiencia local es más susceptible al principio. Sin embargo, una vez que demuestras con tus habilidades de lo que eres capaz, todas esas barreras rápidamente caen. Eso es admirable y es lo que más me gusta de trabajar aquí. Lógicamente, todo depende de que te den la oportunidad. Afortunadamente oportunidades sobran en este momento.

Con la psico-dependencia en la reputación vienen también otros vicios. Estos son el carácter personalista de los puestos de trabajo, gente que quiere trabajar sólo con los que conoce por su reputación, tráfico de influencias, recomendados, grupos, etc. Nada de eso va a cambiar en Australia por uno y lo único que hace es alentarte a que construyas credibilidad y reputación lo antes posible. No es perfecto, pero ¿qué lo es?

Continuará (pronto)

miércoles, marzo 26, 2008

Trabajar en Australia

El otro día veía con atención en los noticieros vespertinos el reciente caso del gobernador de Nueva York Eliot Spitzer, hasta entonces apodado “Mr. Clean” por su reputación intachable. Al mencionado señor se le descubrió un desliz con una madame por cobrar. Luego se descubrió que los encuentros eran frecuentes. Después que no era una madame sino varias. En fin, que digo desliz. El pobre hombre patinó. Rodó. Y tuvo que renunciar a su cargo. Este caso dibuja como es trabajar en un país anglosajón. Si bien los australianos son un poco más relajados a este respecto que sus contrapartes estadounidenses, no tengo duda de que el honor y la reputación son los aspectos más resaltantes (y menos familiares para nosotros) de cómo se trabaja en estos países.

En este post narro mi versión sobre como es trabajar en Australia. No es sobre como conseguir trabajo ni sobre como tener éxito en tu trabajo, aunque parte del contenido pudiera servir para tales propósitos. A fin de cuentas me limito a contar mi visión de lo que he observado en estos años no sólo en Australia, sino que indefectiblemente tendré que comparar con lo que antes observé en los EEUU y Europa (mi trabajo me llevó hasta allá por periodos cortos, así como a varios países suramericanos) En fin, este tema es significativo para mi dado que todos pasamos la cuarta parte de nuestro tiempo trabajando y muchos consideramos el trabajo no sólo como un medio de subsistencia sino como una vía de expresión social, mental y hasta espiritual.

Primeramente quitemos del medio las cosas más superficiales y notorias:

Lo más obvio: los australianos en el trabajo casi nunca saludan -a diferencia de los EEUU-. Aquí son comunes sesiones de toreo en los pasillos, donde uno capa en mano le hace “una verónica” al australiano compañero de trabajo y ..!!Oleeee!! allá pasó el tipo al lado de uno y no dijo ni buenos días.

Como en todos los países desarrollados, se espera que hagas tu trabajo, nadie está detrás de ti. Si tu desempeño no es satisfactorio ni te vas a enterar. Se lo dicen directo a tu supervisor.

Australia soporta el balance entre el trabajo y la vida personal. Trabajar sobretiempo es muy pero muy mal visto. Los gerentes y personal con mucha responsabilidad están de alguna manera exceptuados de esta regla.

Los australianos te ignoran si piensan que no te necesitan. También es verdad que les encanta pensar que no te necesitan, en particular si eres nuevo o peor si tienes una posición de autoridad. Al principio en todos los trabajos es más que común asistir a reuniones donde todo el mundo habla de su negocio y nadie te dirigió la palabra ni te tomaron en cuenta para nada. Esto era similar en EEUU y Europa del norte.

Como una extensión de lo anterior; como al principio piensan que no te necesitan, nadie te quiere ayudar. Eso es así, a menos que preguntes. Si preguntas la comunicación generalmente es buena, pero puedes tener la seguridad de que nadie espontáneamente va a ir a ver como te va.

Yo pensaba que nosotros los latinos éramos chismosos, pero palideceríamos delante de los chismes que corren en los trabajos en Australia. Aquí definitivamente se habla fuerte sobre otros, rayando en la crueldad, pero nunca de frente al afectado.

Los australianos pasan horas y horas reunidos planificando como trabajar lo menos posible. Si, es así tal cual como suena. Esto al paladar latino le deja un saborcito a flojera y mediocridad, pero en el fondo (casi) siempre cumplen con los objetivos que se plantean.

Si usted cree que porque esto es un país del primer mundo todo sale bien usted se equivoca. Aquí trabajando puede pasar cualquier cosa. De hecho, este país funciona por acción y oposición. Usted en su puesto de trabajo propone acciones y otros se opondrán; igualmente usted debe oponerse a la acción de otros. Saber donde accionar y oponerse es parte del arte de trabajar aquí. Funciona como el parlamento en Canberra (congreso o asamblea en América latina)

Esta es una máxima en Australia para profesionales: nunca debes exponer tus emociones en ambientes de trabajo. El molestarse públicamente seria tomado como una falta de autocontrol. Igual si estas muy contento.

Hasta ahí creo haber descrito las mayoría de las superficialidades del trabajo en Australia. Vamos ahora al meollo del asunto, a los cuatro grandes, que deliberadamente introduje en los últimos cuatro puntos. Les llamo RPOE: Reputación, Planificación, Oposición y Expresión.

(continuará en el próximo post)

lunes, marzo 24, 2008

¡Viva México!.. ¡En Western Australia?…¿con venezolanos? Parte II

Como prometido en el post anterior a continuación les dejo fotos de algunos de los ilustrísimos invitados a la fiesta:
Doña Florinda: ¡tesooooroooooo!

¡Tenia que ser el El Chavo del Ocho!

Maestra Jimena - ¿Recuerdan la telenovela Carrusel?
En este momento no se me ocurre sino parafrasear a un amigo que siempre dice: ¡emigren para que vean como es duro!

miércoles, marzo 19, 2008

¡Viva México!.. ¡En Western Australia?…¿con venezolanos?

Mi mamá vino a visitarnos en septiembre del año pasado, llegó una semana después de su cumpleaños y decidimos hacerle una fiesta aquí apenas llegara. Tenia que ser algo que le dejara recuerdos imborrables. Pensé: tiene que ser temática. Ya sé ¡con disfraces! de esas que tanto hemos ido aquí. La comida también tiene que ser alegórica al tema. Y la música, y el karaoke. Todo tiene que ser súper especial; pero ¿que tema puede abarcar todo eso y que sea bueno en todos los aspectos?

Lo tengo ¡Una Fiesta Mexicana!

Ya me imaginaba desgañitándonos con las rancheras en el karaoke, la música es insuperable, las opciones de comida infinitas. Los disfraces no se veían tan difíciles –eso pensaba yo- Listo. Compramos las invitaciones y las enviamos.

Dado el perfil de bochinche de la ocasión los invitados serian principalmente amigos venezolanos. También repartimos las invitaciones entre otras nacionalidades pero como ellos saben que les iba a pasar un camión caribeño por encima la mayoría no vinieron (de hecho vino un solo Aussie, un buen amigo)

Los disfraces. Como yo conozco mi ganado sabía que iba a haber problemas con los disfraces. Pensé en ponerle un premio de incentivo. Hicimos algunas llamadas días antes de la fiesta y todavía la gente se estaba rascando la cabeza con los disfraces. Que “¿Que me voy a poneeeeeeeeeeer?”, “hay dios, yo ni he pensado en eso, me da pena contigo, a lo mejor ni me disfrazo…”, “yo no tengo ningún disfraz de charro, chiiico”.

La cosa se veía mal. Me dije: pero no puede ser que no se les ocurra nada. Agarré el laptop y entre Yel y yo escribimos en un email cuanto personaje mexicano se nos pudo pasar por la cabeza y se los mandamos a todos para que cogieran dato. Esto fue lo que escribimos:

  • Pancho Villa
  • Lucerito
  • El Santo (Luchador)
  • Azteca (Indígena)
  • Personajes del chavo y el chapulín: Chavo, chilindrina, Kiko, Dona Florinda, Bruja del 71...
  • Capulina
  • Cantinflas
  • Tin tan y la Flaca Vitola
  • Luis Miguel
  • Juan Gabriel (Juanga)
  • Gloria Trevi
  • Thalia
  • Alejandra Guzmán
  • Hugo Sánchez (Futbolista) Ojo, nada de Hugo Rafael.
  • Fernando Valenzuela (Beisbolista)
  • Frida Khalo
  • Pedrito Fernández
  • Charro
  • Fher de Mana
  • Verónica y Christian Castro
  • Patricia Manterola
  • Arturo Peniche
  • Eduardo Capetillo
  • Raul Velazco (Animador)
  • Fey
  • Salma Hayek
  • Enmanuel
  • Vicente y Alejandro Fernández
  • Se valen grupos (por ejemplo vienen en grupo disfrazados de grupo Garibaldi, o 3 mujeres y dicen que son las del grupo Flan)

Preparamos toda una logística. La decoración se compró con mucha antelación. Los niños (como 8) los ponemos a ver películas aparte. Las niñas (otras 8) las ponemos con Vivi en su cuarto a jugar cualquier cosa, o ver películas también. La comida: arroz mexicano, tacos, tortillas, salsas, frijoles, guacamole, enchiladas; la bebida, los videos, las películas, el karaoke con canciones mexicanas, la música ¡Párale!



Aquí voy a hacer un paréntesis para enviarles mis respetos a todo aquel que haya organizado una fiesta de este calibre para 40 y pico de personas, niños incluidos. Si usted ha hecho eso, usted es un autentico valiente ¡Que trabajo da eso! Desde esa ocasión dije que más nunca voy a una fiesta y hago como Blas (comes y te vas) sino que trataré de ayudar en lo que sea, o al menos compartir algún un tiempo con los anfitriones.



Y así llegó el gran día. Ya había escuchado “ruido de sables” en relación al email que había enviado. Parece que los invitados se habían animado a disfrazarse. Y así fué. Yo y Yel estábamos de Mariachi, Vivi de charrita y mi Mama de señora mexicana (tipo Lola Beltrán)
Esta es la lista de los ilustres invitados (sin ningún orden en particular):

  • La Chilindrina
  • Frida Khalo
  • Doña Florinda
  • El Chavo del 8
  • Frida Khalo 2
  • Charro mexicano (habían 2 o 3)
  • El Zorro.
  • Campesino Mexicano.
  • Dama mexicana (habían 3 o 4)
  • Pancho Villa
  • La Maestra Jimena.
  • Unos vinieron con la cara pintada con la bandera de México.
  • Y otros que no quisieron disfrazarse ¡Flojos!

A continuación les dejo algunas fotos de la rumba de mi mamá -o la mamá de todas las rumbas-. Los premios los ganaron en el género femenino Frida Khalo y en el masculino el Chavo del 8. No muestro fotos de los invitados porque no les he pedido permiso para eso (eso de encontrar una foto tuya disfrazado en un blog no va con todo el mundo) pero les pediré permiso y mostraré las fotos en este mismo espacio si ellos lo otorgan (pero eso será después de Easter -Semana santa-)

No obstante, en la siguiente foto pueden notar al Chavo del 8 en el fondo.




Mamá, esa fue por ti. Te queremos mucho.

domingo, marzo 16, 2008

La culpa la tiene el petróleo

Últimamente he escuchado demasiadas voces (virtuales y reales) que se refieren en forma negativa al gentilicio venezolano. Lo peor es que lo he escuchado de venezolanos. Es como una falta de vínculo, una especie de reclamo de lo golpeado que está el país y decimos ¡basta! ya no nos identificamos con eso. Esta crisis de identidad es particularmente común entre los venezolanos en el extranjero, máxime en Australia donde la distancia física fácilmente se convierte en mental.

Ayer en una conversación entre venezolanos nos preguntábamos cuales son los aspectos más resaltantes de nuestra cultura ¿qué nos identifica? Unos dijeron el baile y la música, otros las miss universo (cosa que ya quedo lejos en el tiempo) y otro dijo que actualmente el aspecto cultural que más destaca en Venezuela es que las niñas al cumplir los 15 años piden que les hagan los senos. Si, que les “monten” las lolas. Por el amor de dios si hasta hay psicólogos especializados en casos de adolescentes que se deprimen porque no tienen las 36B cuando todas las tienen en el colegio. Pero que se puede esperar si hasta los bancos tienen promociones en la televisión para prestar el dinero para la operación. Si antes de venir a Australia yo recuerdo haberme paseado por el centro comercial San Ignacio en Caracas y todas, pero absolutamente todas las niñas se veían como infladas, innaturales, caminando orgullosas con el pecho en alto y con escotes que hacían dudar si no se pusieron la blusa al revés. Entre las más mayorcitas también era popular el asunto; allí el caso era ir junto al novio o esposo a la consulta y escoger las pechugas en un catálogo entre los dos. Por toda la capital la silicona ganaba terreno; Caracas estaba convertida en una ciudad de mujeres de tórax trémulo, de caminar vibrante, que campaneaban sus regodeos al desplazarse.

Pero yo no venía a hablarles de lolas plásticas (discúlpenme las que las tengan, ustedes chicas están en su derecho de buscar sentirse bien como mejor les parezca) Yo venia a contarles sobre la depresión de idiosincrasia que ataca a los venezolanos en la actualidad. Y es que realmente mi país está muy mal en todos los aspectos pero sobre todo en el moral. Eso ha levantado una ola de rechazo al venezolanismo entre los venezolanos, y muchas veces esa es la excusa del que emigra de Venezuela: alejarse de Venezuela y sus venezolanos –que por ellos es que estoy como estoy. Después de todo, si en ese país pasa lo que pasa, y la gente hace lo que hace, algo debe estar intrínsicamente mal con los venezolanos.

Lo anterior se amplifica si nos comparamos con nuestros vecinos latinoamericanos. Todos están relativamente bien, algunos hasta cerca de ser países desarrollados como Chile. Centroamérica, Colombia, inclusive países de reciente coqueteo con el socialismo como Argentina, Brasil y Ecuador, todos están en un relativo buen camino. Y aquí nos deprimimos aún mas: ¿y entonces? Algo malo tenemos que tener en nuestra cultura o genes para que nos pase lo que nos está pasando a los venezolanos.

Hasta cierto punto el complejo de inferioridad que se nos ha desatado a los venezolanos es justificado. Realmente el país esta muy mal, pero esos son ciclos de maduración. Todos los países del mundo han pasado por ciclos de conflicto interno o externo: en el siglo 19 EEUU con su guerra civil, en los 30s y 40s Alemania y Japón con las guerras mundiales, más recientemente las guerras civiles de España y Portugal; Argentina, Chile y Brasil con sus dictaduras de los 60s-70s. Todos se las vieron muy mal (sobre todo moralmente) para luego renacer desde sus cenizas en un país mejor.

Todos los países tocan fondo y rebotan hacia arriba en ciclos. Casi todos los pueblos repiten esa crisis varias veces en el camino de su maduración. Y he aquí Venezuela, en el medio de su peor crisis. Ya ha tenido varias: la guerra de independencia, la post guerra, las dictaduras de los 30 y 50. De hecho era la democracia más antigua de America Latina en los 90 (en teoría todavía lo es) Parece que los ciclos tienen que ver con la mala memoria de los pueblos.

Pero si este ciclo fuera un simple ciclo como los anteriores, o como los de otros países del mundo, yo todavía estuviera en Venezuela –tan sabroso que era mi país. Yo hace 5 años calculé que este ciclo iba a ser mucho más largo porque existe algo que hoy diferencia a Venezuela de sus vecinos y de la Venezuela de otras épocas: El Petróleo y su alto precio.

El periodista Thomas Friedman del NY times desarrollo la llamada “Primera Ley de la Petropolítica”. Su artículo original en inglés está aquí y en español aquí (recomiendo la fuente en inglés) La mencionada ley postula lo siguiente, cito: “el precio del crudo y el ritmo de la libertad siempre se mueven en direcciones opuestas en Estados petroleros ricos en crudo. Cuanto más alto sea su precio medio global, más se erosionan la libertad de expresión, la de prensa, las elecciones libres y justas, la independencia del Poder Judicial y de los partidos políticos y el imperio de la ley. Y estas tendencias negativas se refuerzan por el hecho de que cuanto más sube el precio, menos sensibles son los gobernantes con petróleo a lo que el mundo piensa o dice de ellos”, cierro la cita.

Como no se espera para nada que el precio del barril de crudo baje en los próximos 10 o 15 años entonces decidimos mi familia y yo venirnos a Australia. Mal haríamos quedándonos allá y desperdiciar los años más productivos de nuestras vidas en una crisis, que si bien era necesaria, no se le ve final.

Ah y por cierto, ya los venezolanos no tenemos que sentirnos acomplejados ¡La culpa la tiene el petróleo! No somos nosotros, es ese excremento del diablo... Bueno, obviamente no es el mineral el que tiene la culpa sino lo que hacemos los venezolanos con ese mineral -sino vean a Noruega- pero ya eso es harina de otro costal. No somos escandinavos ¿verdad?

martes, marzo 11, 2008

De la Langue Inglaise


Pour: Bertrand@france.com.fr
De: Thierry@perth.com.au
Subject: Me imigration /adaptation a l’Australie

Bonjour Bertrand!

Comme ça va? Est-que vous est bien? Moi, je estoi mui bien. Ja ha 3 meses que estoi en Perth. Je estoi travailliant pour un enterprise du sector minero. Tres Jolie! Quand est-que vous vienez pour l’Australie?

L’unique probleme que vous puedez tenir en Australie est con l’inglaise. Ne ha chose le mais important et ao misme temps olvidé pour les futures imigrants que la langue inglaise. Pour vous se figurer, l’Australie pued ser le ciel ou l’infiern en dependent de comme la personne parle l’inglaise.

Je vous adviert, l’exam d’inglaise presenté pour imigrer a l’Australie, l’IELTS, ne est une indication de que vous tienez le nivel adecuat pour enconter travail aquí. Si vous est sincere con vous misme, vous sabez si vous parlez ao nivel adecuat. C’est ça!

Imaginez! Ja vi de messiers les imigrateurs que vient sin travail, con un petit budget, con familie et sin inglaise suffisant. Par dieu! Quelle combination dangereuse! Alguns disent que elles van apprender en travailliant. Je ne pense que vous puedez encontrer un travail en Australie sin parler l’inglaise! Est-que vous puedez encontrer un travail en France sin parler français? Misme pour apprender l’inglaise aquí, c’est mui caro! con familie, con pression, con la rente de la maison, l’epouse en se quixando… Definitivement l’inglaise tiens que ser matrissé anteriorement a venir aquí. Ao menos que vous vient pour estudier con le correct budget et plan, clarement!

Aussi est Bertrand, vous tenez que melhorer votre inglais. Comme hacer? Ne ha un formule magique, cade un tiens un manniere different d’apprender outre langue. Je connais personnes aquí que tiens 10 annos en Australie et todavie ne parlant inglaise correctement. Aussi misme, je connais personnes en France que jamais han vivié à un pais extrangier mas que parlant l’inglaise parfaitement.

Ha un chose que est important en apprendent un nouvelle langue, c’est mantener la teste comme un infant. Qui, qui! Penser et agir comme un infant, nunca dexar de se surpriser pour les petit choses, de se maravillier pour la liason entre la comunication et las emotions que vous producez quand vous parlez ou entendez un outre langue. Parler un nouvelle langue est mui emocionant. Ça est comme les enfants pensant, et pour esse est que elles apprendent tan rapide.

Je aime les langues, entre elles l’inglaise. Le process cognoscitive d’apprender une nouvelle langue est veramment defient, et je aime les defís. Misme aussi, ma langue originel est todavie le Français. C’est la langue que je uso pour me molester, pour parler des groceries, pour me arriecher! Dond mes emotions sont expressés, les picardies, tout ça. Mais alguns emotions comenz a se sentir en inglaise. C’est le chamine correct pour matrisser une langue, en liassant les emotions.

Ha une chose additionnel Bertrand. En Australié (et en quelque lugar du mond je pense) les personnnes vous tratent comme vous parlez. Si vous parlez inglaise pouvre, vous serez traté comme ignorant. Si vous parlez bon inglaise, enton vous aubre tous les portes.

Remenbrez Bartrand, parler bon inglaise est possible en cort temps! Ne dexez que nadie vous digez le contraire. Vous seulement tienez que vous esforzer.

A bien tot!
Votre ami, Thierry.

Pour les vrais francophones: excusez-moi, le post ici est un melange de espagnol et français pour produire de la hilarité.

viernes, marzo 07, 2008

Cumpleaños de popstar… al karaoke.

El tiempo vuela. Casi ni puedo creer que la Vivi ya va a cumplir años otra vez y eso me trajo recuerdos de su fiestica del año pasado. En esa oportunidad decidimos hacer algo diferente. Era su cumpleaños número 7 y pensamos que la ocasión merecía algo más maduro, que le gustara más a ella y sobre todo que le dejara recuerdos. Yo al menos, sólo tengo recuerdos claros desde los 7 años en adelante y quise que sus primeros recuerdos vivos fueran de esta celebración.

Para esa época habíamos recién instalado una TV nueva y un karaoke poco convencional. El mencionado karaoke otorga una puntuación al cantante e inclusive permite competir entre dos personas a la vez. Vivi se hizo aficionada al karaoke. Así que un día en la mañana para terminar de despertarla le propuse: ¿Qué tal si hacemos tu fiesta de cumpleaños de popstar? Se le abrieron los ojos como unas paraparas y asintió con la cabeza ¡si papi! Ni hizo falta que le explicara de que se trataba el asunto.

Esta seria nuestra primera experiencia (y hasta ahora la última) como huéspedes de una fiesta de niños a la australiana. Un festejo de este tipo invariablemente es temático (en este caso de popstar) con muy pocos niños (entre 10 y 25 máximo) a veces de un solo género (sólo hembras o sólo varones según el caso) y dura de 2 a 3 horas. Si es en una casa, los padres dejan a los niños y los vienen a buscar a la hora convenida. A veces se ven piñatas, pero eso todavía es un artefacto raro por aquí. Ya había visto algunas pocas fiestas similares en Venezuela auspiciadas por padres de esos que viven en Caracas pero tienen la cabeza en Miami.

A Vivi ya le habíamos hecho fiestas de cumpleaños aquí, pero a la venezolana. Me explico; una fiesta de niños a la venezolana consiste en alrededor de 60-100 personas, casi todos adultos traga-whisky, con algunos niños (hijos de los traga-whisky) brincando por todos lados. Siempre hay alguien que anime (controle) a los niños hasta que viene la piñata, y luego la torta. El evento en si dura hasta que el cuerpo aguante. En Australia por alguna extraña razón, conjeturo que por el costo, se cambia el whisky por otra bebida espirituosa ya sea cerveza o vino.

Pues si, llegada la fecha preparamos todo para la fiesta a la australiana, mandamos las invitaciones a 12 niñas con 2 semanas de antelación pidiéndoles a los padres que confirmaran antes de determinada fecha. Casi todas eran compañeras del colegio de Vivi. Y así llego el día.
Los padres iban trayendo a las niñas y las iban dejando. Algunos se presentaban, otros ni eso, solo tocaban la puerta y empujaban a la niña para adentro y se iban diciendo “la vengo a buscar ¿en cuanto? ¿en 2 horas?” Algunas niñas las echaron del carro en la puerta de la casa (tipo cuando sueltan a un secuestrado) y arrancaron. Que despreocupados son estos tipos. Aunque al decir verdad algunos padres pasaron y se quedaron 10 minutos antes de irse.

La fiesta al principio fue tranquila mientras hubo padres. Una vez que se fueron y las niñas le agarraron el gusto al micrófono la adrenalina fue subiendo y subiendo, y fueron cantando, luego gritando, luego brincando. Estaban desatadas.
La única manera de controlar a las niñas fue poniéndolas a bailar belly dance con Yel.
Luego del belly dance y la torta, las niñas demandaron que les prendiera el Karaoke de nuevo. Lo prendí (bajo amenaza de motín), y volvió a suceder, las niñas se fueron descontrolando gradualmente. A esas alturas comenzaban a llegar los padres, y es aquí donde se puso interesante la velada. Algunos padres, principalmente las madres, estaban abismadas, de boca abierta, asustadas por lo aceleradas que estaban las niñas. No decían nada pero sus caras eran un poema. En una ciudad donde a los niños no les dan Coca Cola porque supuestamente los acelera, se espera que en un cumpleaños se juegue “pasa el regalito” (pass the present) hasta los 13 años inclusive. Nadie estaba esperando ver a su hija cantar y festejar como loca, y menos en un séptimo cumpleaños. La situación estaba un poco tensa hasta que uno de los padres que era un poco mas abierto llegó. Él si alabó el festejo y dijo “esto si es una fiesta, nunca había visto a mi hija tan contenta” Con esto los demás padres se relajaron y se calmó la situación.

Nunca sabré que tan complicado pudo ser el asunto porque los australianos no hablan mucho de asuntos espinosos. De lo que sé, todo terminó bien, inclusive algunas de las niñas tienen un karaoke similar ahora en su casa. Falta que les hacia; un poco de música, sabor y sentimiento -a lo caribe- nunca está de más.

Si alguien se interesa, este karaoke es un programa para PC llamado Ultrastar, es gratis y lo pueden bajar aquí. Ultrastar es una copia para PC del popular programa del Playstation 2 Singstar.

sábado, marzo 01, 2008

¿Ya le diste una patada a tu inmigrante?

Preséntele a un caribeño el prospecto de inmigrar a Australia y lo primero que le va a preocupar (o lo segundo, después del trabajo) es quién va ser él aquí, como va a encajar en esta sociedad. En pocas palabras ¿como son vistos los inmigrantes en Australia? Después de todo, casi todos estos inmigrantes tienen profesión y gozan de cierta reputación en sus países de origen, a pesar de la situación de su país.

¿Quieres saber como ven a los inmigrantes aquí? Haz click en la siguiente imagen:


¿Entendiste el chiste? sigue leyendo

El australiano común no tiene ni la menor idea de como es el proceso de inmigración selectivo ni de por que es que estamos aquí. Por eso la iniciativa del juego “patea a tu inmigrante” arriba, para explicar a través del sarcasmo la contribución de los inmigrantes a la sociedad y economía australiana. La iniciativa es excelente. Conozco de cerca el asunto y puedo decir que Australia no es sustentable sin inmigración. Australia o importa inmigrantes o muere.

El problema es que para este tipo de cosas siempre va a haber una minoría que no lo piensa con la razón sino con las vísceras. Tengo amigos (de los de verdad) australianos que así me lo han manifestado, en particular en contra de ciertas etnias (observen los nombres de los inmigrantes en “patea a un inmigrante”) Pero hoy la agarran contra una etnia, mañana contra otra. Esa es la dinámica de estas cosas.

Todos tenemos un lado bueno y un lado malo. El tipo de persona que somos depende de cual cultivemos y nos cultiven más. Depende de hacia cual lado hayas sido educado o alentado por figuras de poder e influencia como dirigencia política, maestros, profesores, tus jefes en el trabajo, tus padres en tu casa, amigos que admiramos.

A finales de los 90 apareció una figura política sumamente controversial en Australia: Pauline Hanson. Pauline se las arregló para entrar en la nómina del partido liberal y ser elegida al parlamento de Queensland. Su primer discurso frente al parlamento fue totalmente inflamatorio en contra de las políticas de inmigración de Australia, alertando a la población de ser invadida (por una etnia en particular) y de estar perdiendo la esencia de los valores australianos. El infame discurso y otros posteriores, la catapultaron a las primeras planas de los periódicos. Con el tiempo fundó un partido político propio, el cual por increíble que parezca, ha sido el grupo político que ha ganado más popularidad en corto tiempo en Australia. Con su figura humilde de simple dueña de un negocio de “fish and chips”, ganaron varios puestos en el parlamento, primero en Queensland, luego en el parlamento Federal. Como dato interesante Pauline terminó tras las rejas en el 2003 por un problema de malversación de fondos electorales; una tontería diría yo, al lado de lo otro que estaba haciendo (legalmente) Hoy en día Pauline está libre pero su popularidad ha declinado mucho.

El odio es un producto que se vende fácil. Que fácil es apelar a lo peor que tiene la gente. Si tienes un discurso inflamatorio, si tienes a un grupo a quien echarle la culpa y separar entre un "ellos y nosotros", siempre vas a conseguir quien te compre el discurso. Eso pasa y ha pasado con cualquier pueblo. La gente es similar en cualquier parte del mundo.