Mostrando las entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas

jueves, noviembre 19, 2009

El muy personal éxito

Siempre lo he dicho y lo sostengo: todo lo que he hecho en esta vida se lo debo a una mentira. A una mentira oportuna, sabia, llena de ilusión -y sin duda- carente de ingenuidad. Mi papá siempre me repetía cuando niño: “mira chamo, cuando tú seas un líder, tienes que saber cómo tratar a la gente…” y por allí se extendía. O afirmaba: “…porque cuando seas un profesional y estés a cargo…”. Y así me fue llenando de afirmaciones positivas. Él daba por sentado que yo llegaría muy lejos, que tendría éxito porque tenía con que, porque sí, y punto. Y yo me lo creí.

El éxito es un concepto difícil. Es algo muy subjetivo. Mucha gente lo asocia con bienes materiales: el auto o la casa de mis sueños, dinero (o gastarlo a manos llenas); otros lo relacionan con formas espirituales: familia, amigos, paz interior. Hay quienes lo atañen con aspectos más corpóreos: apariencia física, poder, control, reconocimiento público. Lo más probable es que cada quien tenga una combinación de estos. En este momento pienso a futuro en cuál sería mi combinación y se me vienen a la mente cualquier cantidad de cosas transcendentales. En cambio, si miro atrás y recuerdo los instantes en los que me he sentido realmente exitoso, encuentro que no son momentos particularmente elevados. No son momentos ni familiares, ni siquiera muy públicos, son más bien instantes muy personales. Por alguna razón los delirios de éxito son siempre eso: chispazos de personalidad más o menos viscerales.

Por ejemplo, cuando tenía pocos años de graduado, era ingeniero pero trabajaba en negocios –alguien tenía que llevar la tecnología a las empresas ¿no?- y viajaba mucho. Recuerdo una vez que hice un Caracas-Munich-Bogotá-Lima como en dos semanas. Al levantarme en el hotel en Lima, abrí los ojos y me abrumó el cansancio, mezclado con el desarraigo, con la modorra, con el pisco sour de la noche anterior, y me sobrevino la duda existencial: “¿y dónde coño estoy…?”. Me reí de mi mismo mientras me levantaba, me pareció deliciosamente Cool no saber por un instante en que país me encontraba, porque había viajado mucho, porque estaba allí para hacer negocios, porque supuestamente me iba a ir bien. Y al asomarme a la ventana y ver la vista sobre Lima, cual delirio del Chimborazo, cual Napoleón en Montmartre, en ese instante me sentí exitoso; me creí –sin que las ruedas del carro chillen- un James Bond. Muchos años me faltaban allí para inclusive saber lo que era hacer negocios de verdad, en particular como se hacían en America Latina. Igualmente mi juventud no me dejaba digerir las inconveniencias de vivir entre aeropuertos y hoteles. Pero claro, yo todavía no entendía nada de eso en aquel episodio de grandilocuencia introspectiva.

Varios años después me tocó vivir en Brasil por un corto periodo. Que de tiempos turbulentos en São Paulo. Al principio me pegó y juro que emulaba la estampa del pobre tipo que va dándole pataditas a la lata en el fondo del callejón. Todavía soltero, con mucho trabajo y relativo poco tiempo libre, me refugié en la lectura. Leí novelas, cuentos, ensayos políticos, filosóficos, de todo. La sociedad paulista era mucho más pujante y alentadora de valores artísticos y espirituales de lo que nunca fue Caracas. Varias veces experimenté que al terminar la última página del libro y cerrar la contratapa, yo ya no era la misma persona. Y así me conquisté a mí mismo, y una vez más la sensación de éxito me embargaba, pero esta vez mucho más dulce, más espiritual, menos material, pero -se me antoja- más tangible. Mucho de lo que soy hoy –y muchas de las palabras que he vertido en este espacio virtual- vienen de esa época. Sin embargo, el tiempo me enseñaría luego que siempre se abre una brecha entre lo que uno vívidamente sueña y lo que se puede realizar, y que el truco está en saber la diferencia. Como leí una vez –de esa época-: “cabeça nas estrelas, pés no chão” o “cabeza en las estrellas, pies en la tierra”.

Hoy en la víspera de mi cumpleaños, reflexiono que el tiempo lo hace a uno menos proclive a esos destellos de éxito personal. Hoy la familia y en particular mi hija lo es todo. Una hija como Viv ocupa todas nuestras energías. Viv va al colegio, y en las tardes y fines de semana hace gimnasia, ballet, natación. Le gusta socializar con sus amiguitas, dibujar, practicar matemáticas; lee al menos dos o tres libros por semana por pura diversión. Es una estudiante excepcional y nunca se cansa, siempre está haciendo algo, preguntando, curioseando. Lo que más me sorprende es el entusiasmo y pasión que le pone a todo lo que le gusta. Y es así como obtiene resultados destacados. Sinceramente, cada vez que me siento cansado como para hacer algo, me acuerdo de la pasión y energía de Viv y me doy aliento.

Pero discúlpenme tanta letra y tanta vuelta, cuando desde el principio lo que quería decir era algo muy sencillo: se me antoja ahora que el éxito más grande que yo haya podido alcanzar es que mi hija hoy sea un ejemplo para mí, en vez del modelo clásico que yo sea el ejemplo para ella. Gracias por ese regalo de cumpleaños; no sé si me lo merezco, pero lo aprecio entrañablemente. Gracias.

domingo, enero 04, 2009

El limbo, 4 de Enero 2009

Los tiempos decembrinos son generalmente tiempos de reflexión y espiritualidad. En ese mes estamos de vacaciones junto a la familia, en casa o en algún otro lugar, con mucho tiempo para cavilar sobre las cosas que realmente nos importan. Es en diciembre cuando se toman esas grandes decisiones: casas, viajes, migraciones, retornos. Es en esas fechas cuando se recarga el espíritu y enfocamos correctamente, realineamos el timón, guiados por el ethos y no por el luxus. Es así para la mayoría. Es lo que debería ser.

No para nosotros.

Estamos de vacaciones desde la segunda semana de diciembre. Nos quedamos en Perth; después de todo aquí hay verano, playas, amigos, chorrocientos restaurantes y atracciones, además ya habíamos viajado en el 2008. Había que hacer las compras, la decoración de la casa, estaban las cenas, las fiestas, las reuniones. Esa fue nuestra frenética vida hasta el 24: compra, come, bebe, sale, entra, playa, tiburones, decora, ríe, vuelve a reír, vuelve a comer, de nuevo a comprar. Me prohibí a mí mismo sacar todo tipo de cuenta matemática, ya sea de dólares o de kilos. Me hubiera vuelto loco si no. Y así llegó el 24 y 25. ¡Ya pasó! ¡Que rápido! Nos gustaron nuestros regalos. Y la Viv quedo super contenta.

Pasando el 24 y hacia el 31 poco a poco entramos en una especie de excentricidad del espacio-tiempo. Fue como si los relojes comenzaran a andar más y más lento. Los días largos; el sol se ponía como a las 9 de la noche. Salíamos en la tarde a la playa, luego a un restaurante, luego visitábamos a alguien, y todavía llegaba a ver una película. No se como nos daba tiempo para todo. Inclusive nos dio por organizar la gran fiesta del 31 en la casa, incluyendo ese monumental emprendimiento denominado “hacer hallacas para 30 personas” y las hicieron (yo no participé) en ¡sólo un dia! Y eso fue trabajando desde las 6 de la tarde. Y así: tic, tac, tic, tac, llegó el 2009.

Pero llegado el 1ero de enero el tiempo se nos detiene. Entre el 1ero y el día que comenzamos a trabajar entramos en un trance en el que –al menos yo- no tengo objetivos, no se quien soy, ni a donde voy, ni que voy a hacer mañana. No se cual es mi profesión, ni mi trabajo, no tengo nacionalidad. Me alimento cuando tengo hambre, duermo cuando tengo sueño. No se que idioma hablo –sólo me comunico-. Se que tengo esposa e hija y que los suegros están en la casa –porque están a mi lado-. No hay futuro, ni pasado, sólo vivo el momento y si acaso pienso en las próximas 3 horas. Estamos en el limbo.

Me di cuenta de esto ayer –y este es el tipo de cosas que sólo escribiría en un diario privado como este- cuando con un grupo de caribeños se nos dio por hablar de las estrellas, y allí estábamos todos como bobos mirando el cielo de noche y apuntando a satélites, ovnis, aviones y cometas. Olvidados de todo, relajados, disolutos como sólo se puede estar los primeros días de enero antes de comenzar a trabajar de nuevo.

No podía ser de otra manera porque -parafraseando a un gordito bigotudo- y en referencia al 2009: “póngase las alpargatas que lo que viene es joropo”.

¡Feliz 2009!
¡Bom ano novo!
Bonne et heureuse année!
Happy new year!

lunes, noviembre 17, 2008

Bati-cumpleaños

Un día Yel me comentaba que unos amigos australianos no celebraban el cumpleaños; decían que eso era una fiesta pagana, que ¿para qué celebrarlo? En seguida fruncí el seño y muy consternado le respondí en caribe rabioso: “¿como que pa’qué? pues, pa’rumbear, pa’joder ¿pa’que más?”. Yel soltó una carcajada y luego del ataque de risa quedamos de acuerdo en que, sí, un cumpleaños se tiene que celebrar y punto final.

¿Pero cómo celebrarlo? Esta semana cumplo años y esa es la pregunta que me hago. Cavilando mucho al respecto, he compilado la siguiente lista de posibles formas de celebrar un aniversario –o quizás sea un inventario de típicos personajes y formas de festejar su cumpleaños:

- Está el Guasón; siempre cagado de la risa, que conoce a todo el mundo; este es de los que hacen la mega rumba del siglo, con rios de “güisky”, copiosas bandejas de comida, banda en vivo, casa full de gente de los cuales sólo al 2% les tiene confianza como para pedirles un favor. Al final de la fiesta el Guasón casi siempre se emborracha porque –este es mi güisky, mi casa, mi comida, y para eso tengo bastante plata para tirar para el techo, no joda-

- ¿Y se acuerdan de Ma Parker? la mamá bonachona que siempre está tejiendo y protegiendo a sus hijos. Ma Parker sólo celebraría su cumpleaños con su familia y, si acaso, algunos allegados muy cercanos.

- También está el Rey Tut. Este era aquel gordito con la barba de chivo que se creía la reencarnación de Tutankamon. El Rey Tut sufría de amnesia y cuando invita a su cumpleaños en un restaurante, siempre se le olvida aclarar que los invitados tienen que pagar por todo lo que consuman.

- Y tenemos al acertijo; le encanta una adivinanza, siempre está pendiente, preguntando, averiguando quien le está organizando la fiesta sorpresa de su próximo cumpleaños.

- Igualmente aparece el pingüino; siempre con esas entradas espectaculares a rapel o volando con su paraguas. El pingüino celebraría su cumpleaños tomando un riesgo excitante: tipo lanzándose de un puente en bungee, o practicando parapente, o montándose en un globo.

- O se hace como doble-cara que es de los que siempre dice que no le gusta celebrar su cumpleaños pero que está súper pendiente de que quien lo llama o le regala algo. Y que ni se te ocurra mandarle sólo un mensajito SMS o por el facebook. ¡Te hace la cruz!

- Muchos también celebran como el Sr. Frio que el día de su cumpleaños lo congela todo y mira hacia atrás para reflexionar, esperando haber hecho algo bueno con su vida y la gente que lo rodea.

- Claro, también está el que celebra todos los días; aun si no es el día de su cumpleaños. Estos, no necesitan personaje. Después de todo, la vida ya es una tira cómica.

jueves, noviembre 13, 2008

Hija de tigres (3): educando a una tigrita

Estas cosas pasan cuando se educa a una niña en una ciudad capital de un país desarrollado. Hace año y medio inscribimos a Viv en clases de gimnasia rítmica; a ella le llamaba la atención, las clases quedaban cerca, sin mayores pretensiones. En la competición de la foto Viv ganó una medalla de plata. La del centro, esa es la entrenadora. ¿Parece que no rompe un plato, verdad? Resulta que esta instructora ya ha ganado dos veces seguidas la competición de Miss Fitness Australia, que tratándose del país con más deportistas per cápita del mundo, no es una tontería. Aquí está el video de la entrenadora de Viv cuando ganó la competición; en el video, sin duda, esta chica rompe un plato -y toda la vajilla también.

Cuando Viv se supo entrenada por semejante personalidad, el factor motivación pegó un salto cuántico y del tiro Viv se aprendió la coreografía de tanto que la siguió en youtube. De allí, Viv pasó a mostrar la coreografía en la clase, se la enseñaba a sus compañeras, y hasta le han encargado la clase a Viv por algunos instantes. La entrenadora está contentísima con nuestra hijita: la promueve, solicitó que la pusiéramos a hacer ballet, nos ha hablado del futuro de su “carrera”. Veremos a donde llega todo esto.

La entrenadora se enfoca en Viv porque piensa que tiene un talento natural. Igual pasa en la escuela primaria y secundaria en Australia; los profesores detectan a los alumnos aventajados y los promueven de diferentes maneras: los aconsejan más, les recomiendan materias, ponen a los alumnos talentosos juntos en una misma aula donde les imparten conocimientos más avanzados. Y los alumnos con rendimiento normal o subnormal van en otros salones. En realidad cada docente parece estar entrenado para entregar al final del año escolar una curva de Gauss con, digamos, 20% de estudiantes con excelente rendimiento, 60% con rendimiento normal y 20% con rendimiento debajo del promedio.

Nótese que en Australia se buscan talentos naturales, no inducidos o forzados, porque generalmente a los estudiantes no se les exige gran cosa. La función de un docente es vista no como alguien para elevar el rendimiento del estudiante, sino para enseñar y además detectar los estudiantes que pueden aprovechar mejor los conocimientos. Esto es así por varias razones: primero porque no todos pueden ir a la universidad, Australia también necesita técnicos y trabajadores, que por cierto tienen ingresos bastante decentes; y segundo, porque –como en todo país desarrollado- no sobran los recursos como para dedicarlos en estudiantes que no rindan; ellos quieren promover a los que rinden en forma natural, a los que sacan buenas notas sin que se les exija.

Es por eso que los que provenimos de otras culturas, donde siempre se intenta elevar el rendimiento de todos así se desperdicien recursos, al principio nos sentimos ofendidos por este sistema y acusamos a Australia de promover mediocridad. Y es verdad, se promueve mediocridad. Ejemplos sobran:

- Si un estudiante de secundaria va mal en química y los padres piden consulta, la recomendación del profesor es que retire química -que él no sirve para eso.
- Si un niño de primaria ya lee bien, la maestra ya no le corrige la tarea. Sólo confía en que él la haga por su cuenta.
- En el sistema secundario hay un sistema de materias electivas que privan varias carreras universitarias. Muchos profesores deliberadamente aconsejan materias electivas que sólo llevan a carreras técnicas cortas.
- Si se analiza el contenido de las materias se nota también la misma filosofía: el contenido es relativamente escaso, particularmente en secundaria –porque es ineficiente enseñar tanta cosa a un estudiante que probablemente no lo vaya a usar.

Pero si se analiza el sistema educativo australiano desde la perspectiva local, este sistema entrega lo que Australia necesita: líderes profesionales naturales, trabajadores medios, y mano de obra no calificada, cada uno en su justa proporción de acuerdo a una curva de Gauss (aunque a través de los años este sistema ha fallado en entregar profesionales técnicos y aquí es donde los inmigrantes entramos en la ecuación –tema para otra oportunidad) En fin, después de todo, el sistema mediocre no es tan mediocre, sino más bien “inteligente”; una muestra es este ranking mundial de lectura, matemáticas y ciencia.

Este sistema educativo puede ser bastante retador para un padre que tiene aspiraciones universitarias para sus hijos. Además de que el sistema deliberadamente aleja al estudiante de la universidad, el sistema es muy discrecional; el destino del estudiante no es gobernado por evaluaciones imparciales sino más por la percepción del docente de turno o en el mejor de los casos, de la junta directiva de la escuela o colegio. Todo esto significa que el padre tiene que estar allí, involucrado todo el tiempo, tanto para que el niño estudie y haga las tareas –porque la escuela no lo exige, aunque si lo evalúa- como para que los maestros y profesores tengan una buena percepción –dada la discrecionalidad. Hay que hacer “networking de colegio”: hablar con los maestros, otros padres, enterarse de cuales son las tareas importantes, de cuales son las debilidades y fortalezas del niño. Si no es así, el padre nunca se entera, el niño se atrasa, y así se compra la mediocridad que este sistema vende.

Afortunadamente para nosotros nuestra niña es muy estudiosa y sociable. Sale bien porque le gusta, es natural, y se beneficia de la mejor parte de este sistema educativo –y es promovida. En este momento estamos evaluando colegios secundarios para ella –sí, a más de tres años antes de entrar en secundaria, hay listas de espera largísimas. Y aunque la tendencia mediocre es la misma en el sistema privado o público, en nuestra evaluación gana el sistema privado por lejos. Razones y argumentos en un próximo post.

miércoles, octubre 01, 2008

Hija de tigres (2)


La constancia es importante para el éxito de todo emprendimiento pero hay momentos en que la perseverancia no es suficiente; hay retos que requieren de algo más, de ese último aliento allí donde duele; y es con ese dolor que se rompen las fibras y se crean los músculos.

Yo soy un convencido de que todo el que está realmente satisfecho con su vida lo ha hecho siendo constante en el largo plazo, pero también por momentos de extremo esfuerzo en lapsos cortos, temporales, en instantes específicos cuando la circunstancias lo requirieron. Largos valles de constancia, con algunos picos desenfrenados. Todos pasamos por esa tesis de grado, o por trabajar y estudiar a la vez, o por aquel proyecto súper difícil, o por el primer trabajo en otro idioma; todas situaciones pico que si no hubiéramos respondido a la altura, no estuviéramos aquí. Esos picos definitivamente hicieron la diferencia.

En estos días estamos super orgullosos porque nuestra hijita pasó su primer pico con excelencia. No sólo fue constante, sino que dio su mejor esfuerzo, consiguió motivación y diversión en el estudio y esa fue la clave -otro logro más-

Viv, te esforzaste y lo lograste: ¡banda 6 en NAPLAN numeracy! You want it, you’ve got it! Tu papi y tu mami están muy orgullosos. Una vez más lo has demostrado: eres grande, fuerte y valiente.

¡Mil felicitaciones Viv de parte de Papi y Mami.! ¡Te queremos mucho!

Post relacionados: Hija de tigres…

lunes, septiembre 01, 2008

Being “Cool”

Anoche tuvimos el placer de asistir al concierto de Andrea Bocelli en el Burswood Dome. Apoteósico, para que decir menos. La tarantella, el barbero de Sevilla, la cavalleria rusticana, todas fueron cantadas, junto a los clásicos pop. Todo muy bueno, aunque los asientos un poco incómodos. En el intermezzo me di a la tarea de analizar a la fauna del evento.

La gran mayoría de los asistentes vestía sus mejores galas. Casi todos vestidos de oscuro, había corbatas, las mujeres con trajes largos, todos portaban sus mejores sonrisas. Había grupos que se conseguían con otros grupos, besos y abrazos iban y venían. El ambiente era cheerful total. Un sitio para ver y dejarse ver, para mostrar que estás “in”. Me quedo pensando que en esta cultura mucha gente hace cosas para mostrarse a los demás, sólo para que los vean, y para relacionarse con otros. Esto me recuerda a una de las tantas vacas sagradas nuestras, el axioma según el cual el típico caribeño “compra cosas que no necesita, con dinero que no tiene, para aparentarle a gente que no le importa”. Tú sabes como es.

Me imagino la estampa del típico pantallero criollo importado aquí: el tipo anda en un 4WD gigantesco, de esos con sunroof con unos cauchos de 33’’, con actitud de que el mundo es de él: música a todo volumen, vidrios abajo, mirando alrededor a ver quien lo ve. El tipo va bajando a toda velocidad por la Mitchell Freeway y decide darse una vueltas por el centro de Perth para darse un “toque técnico” y ver que levanta, porque “mi pana, tengo la nave así tipo urbano, para pasear por la ciudad”. Aquí me pregunto: ¿es necesario un 4WD para pasear por la ciudad? ¿Un 4WD no es para salir fuera del pavimento? En fin, nuestro amigo entra en la city, y mientras pasa va saludando a los transeúntes cual reina de carnaval. Así llega a la St. George Terrace y lo agarra el tráfico. Justo allí cambia la música que tiene en el iPod conectado al carro, y en las cornetas: el presidente del género, Don Omar. Suenan los bajos Ki-ti-pum, Ki-ti-pum, Ki-ti-pum. Y dice: Chuli como te sientes, “Suelta como gavete”, pues agarráte vamos pa’arriba como un cohete. Y el tipo se menea y menea con los bajos del regueatton. El 4WD salta -ayudado por los cauchos de 33’’- al ritmo de la estridente música. Y suena el coro: ella bailando es una bomba, deja que se rompa, que lavo su pompa…Y el tipo se asoma hasta el torax por el sunroof, bailando el ritmo boriquoso, dando clases de perreo in-situ, hasta que estalla la risa de todos los que van asomados en la cola de la St. George Terrace.

Esa es nuestra estampa, reza la sapiencia popular. Pero volviendo a la cultura Australiana, aquí mucha gente sí invierte cantidades considerables en cosas que no necesita, en pasatiempos que simplemente les gustan. Invariablemente esto involucra un grupo con el que te quieres identificar -otros a los cuales les quieres mostrar lo que haces o lo que tienes. Hay todo tipo de locuras, todo el mundo colecciona algo, o es fanático de cierto tipo de películas, y las tiene y se reúne con los que las tienen, o carros a control remoto, o camping. Y lanchas: mucha gente las tiene y las exhibe con orgullo y hablan de ellas (algunos parece que sólo saben hablar de eso) Aquí todo eso es normal. Se usa el término Cool para definir algo que es “chévere”. Cuando algo es Cool entonces vale la pena hacerlo o tenerlo. Y se acepta que otros lo admiren y lo quieran hacer o tener también. Allí entonces se usa el término “turning heads”: cuando vas por la calle con una ropa Cool y los demás voltean. Que otros volteen a ver lo que llevas, te hace sentir más Cool, sin ninguna connotación negativa.

Pero si es uno de los nuestros, entonces no se es Cool sino faramallero. Cosas de la vida.

Por cierto, ya por fin cambié de carro, abajo está una foto. Casi me olvidaba de ese detallazo.

martes, junio 24, 2008

La dinámica social del inmigrante



Alguna vez leí que las relaciones son el yoga de occidente; y es la pura verdad. Especialmente para un espécimen escapado del caribe las relaciones son, pues ¡todo! la vida gira alrededor de los amigos. Si bien uno no piensa mucho en esto al irse de su país (si no uno no se va), ni tampoco al llegar a Australia, una vez que se está establecido este punto pasa a ser prioritario porque después de todo ¿que es la vida sin amigos para compartir?

Emigrar es una decisión radical -generalmente para un problema radical- y el que así deja su país tiende a pensar radicalmente; a no apreciar los matices grises entre el blanco y el negro.

En el extremo blanco, me consigo en Australia a bastantes grupos de inmigrantes que socializan casi exclusivamente con los suyos, cada “tribu” separada de la otra: hindúes con hindúes, chinos con chinos, caribe con caribe, pommies con pommies, surafricanos, croatas, italianos, aquí hay gente de todas partes del globo, inclusive con mucho tiempo aquí -20 años- que socializan de esta manera. Y cada tribu tiende a pensar que su cultura es de alguna forma más rica que la local -o la de otras tribus-, así es el ser humano. Generalmente el trabajo y el estudio de los niños llevan a estos grupos a relacionarse un poco con otras tribus pero la tendencia a recluirse entre los suyos, por cuestiones de idioma e idiosincrasia, es clara y determinante. He notado, lo admito, que los más extremos, que se cierran exclusivamente con los suyos, y que hasta rechazan a los locales, tienden a pasar por periodos de depresión por la falta de su país. A pesar de esto, esta posición hay que saber respetarla porque las relaciones humanas son algo muy personal. Particularmente, el australiano, que es mayoría aquí, es muy respetuoso y deja a cada quien hacer lo que quiera (aunque tras bastidores, sobre todo después de algunos tragos, algunos Aussies me han enfatizado que les disgusta la reclusión en tribus)

Pero en el extremo negro del gradiente, también me he conseguido a algunos inmigrantes que prefieren relacionarse exclusivamente con los locales en lugar de con los suyos. Nótese que no se trata de que están abiertos a todos por igual, sino de que decidieron deliberadamente discriminar a sus compatriotas en favor del local. Este razonamiento siempre viene acompañado de la pregunta “¿Para qué me vine de Suazilandia… (inserte aquí su país de preferencia)… para andar aquí con Suazilandeses?”. En la psiquis de este inmigrante casi siempre está presente un cierto rechazo a su país, prejuicio con sus paisanos -con lo cual queda justificada la emigración-, idealización del país que lo recibe -todo en Australia es bueno, todo en su país de origen era malo- y por ahí va la cosa. A pesar de que esta posición pareciera auto-racismo, esta también toca respetarla, por su naturaleza personal, y porque cada quien es libre de escoger sus amistades como quiera. Sin embargo debo decir que los que he conocido con esta postura también tienden a deprimirse seriamente, y si son inmigrantes recientes, presentan cierta desadaptación. En lo personal, no creo que nadie pueda darle la espalda a sus raíces sin afectar un poco su salud mental.

Y en el medio está el color gris, que es donde yo prefiero ubicarme. Los grises, entre el blanco y el negro, no discriminan a sus amistades por la nacionalidad o el origen étnico sino que están abiertos a relacionarse con cualquiera que le brinde una relación mutua. Puesto de esa manera, abierto, sin prioridades, no hay duda de que la tendencia va a ser a relacionarse más con los que se tengan más cosas en común: con tus compatriotas, en mi caso con venezolanos. ¿Qué se le va a hacer? Esa es la dinámica emocional, pero no es exclusivo.

Aquí tenemos amigos venezolanos y australianos y a ambos los disfrutamos en forma diferente. No tengo preferencia pero admito que con los venezolanos es mucho más fácil porque la curva de amistad es más rápida, y lo más importante, la tasa de acierto y el tipo de relación es mejor para lo que uno busca. Cuando pasas el tiempo con amigos es para relajarse del trabajo y de las actividades cotidianas, y lo quieres hacer sin presiones. Con otras nacionalidades, al menos al inicio, hay que hacer un esfuerzo, con resultados a veces inciertos. No obstante, si se está abierto a todos, va a ser inevitable que eventualmente se haga amistad “en serio” con algunos locales.

Pero los australianos socializan de otra forma. Para ilustrar la diferencia, pongo a mi mejor amigo aussie; nos tenemos una gran confianza, pasamos excelentes momentos en familia, pero nos vemos, si acaso, una vez al mes. En cambio con los venezolanos nos vemos casi todos los fines de semana.

En algún lado leí que la definición de amigo es aquel del cual uno está seguro que no nos va a hacer ningún daño. Además de la atracción mutua, esa sensación de confianza debe existir para que sea un “amigo de verdad”, sino es sólo una relación. Tener este tipo de amistad con alguien de otro país, con otras costumbres, no es tan fácil, depende de tu capacidad para relacionarte –y la del prospecto de amigo-. En particular el australiano es sumamente simpático, hablador (al menos en Perth), pero difícilmente da “esa confianza” así como así. Los aussies son gente de contactos, de conocerte, de hablarte, de saber que haces, pero en realidad sus grupos sociales son más bien reducidos a núcleos familiares y allegados. Pero si logras establecer una amistad real con un australiano, sabes que tienes a alguien en quien confiar de verdad y a un amigo para toda la vida.

Por supuesto que entre venezolanos también se hacen amistades de confianza, pero como está el factor “bochinche” de por medio muchas relaciones tienden a quedarse a ese nivel (¿o soy yo el bochinchero?) Después de todo no es posible ser el gran amigo de todo el mundo porque hay matices de compatibilidad y uno filtra y es filtrado en consecuencia. La dinámica de las relaciones humanas que llaman.

En todo caso, cada quien tiene los amigos que puede o que quiere. Pero una cosa es seguro; el aspecto social-emocional es clave para el éxito de cualquier proyecto de inmigración a largo plazo. Ignorarlo, o encararlo de mala manera, puede costar caro.

martes, mayo 27, 2008

Un cumpleaños à la cuisine

“No Yel, mira ¡ya lo tengo! La gran idea para el cumpleaños de la Viv: ¡un cumpleaños culinario! Más nada, ¡super original!” (aunque lo vi por ahí en Internet). “Imagínate: sólo con algunas niñas del colegio y las venezolanitas de su edad, facilito, les compramos la indumentaria de colores pasteles, se reúnen y cocinan repostería; ellas se divierten, y lo mejor es que ¡nosotros no vamos a hacer nada! ¡ellas van a cocinar lo que se van a comer! ¿No es una excelente idea?”. Y ella: “…ummm, bueeeh está bien… pero le preguntamos a la Viv primero.”

Viv, por supuesto, aceptó y así fue como comenzó todo. Esta vez no era mi turno de organizarle el cumpleaños a Viv (a mi me tocó el año pasado) Esta vez le tocaba a Yel. De manera que ella se puso en campaña: compró los utensilios de cocinar, delantales, guantes, cintillos para el pelo, manteles, adornitos; todo combinado. Cerca de la fecha hizo la torta (las niñas no iban a cocinar la torta principal, ni pensarlo) Compró los ingredientes para que las niñas cocinaran, practicó con Viv los ponquecitos, los pinchos de malvaviscos, y no se que otras cosas más (tenían la casa hecha un desastre) Además a última hora se dio cuenta que los delantales les iban a quedar largos a las niñas y tuvo que cortarlos y coserlos; y luego volvió a practicar otras recetas, y compraba más cosas; y las invitaciones, y las mamás que confirmen, y mete ponquecitos en el horno, y poner la casa en orden, y los refrescos, y el fudge de chocolate para los pinchos, y la ropa de la Viv, y la mesa para cocinar y la música y la coreografía…

“Facilito...¡nosotros no vamos a hacer nada! ¡ellas van a cocinar lo que se van a comer!...” mis propias palabras me retumbaban en la cabeza . Que cierto es el dicho popular que reza: “la lengua es el castigo del cuerpo”.

En fin, llegó el día, era el cumpleaños de mi niña, y después de todo ese trabajo, la mesa estaba servida.

Tengo que admitir que todavía no me acostumbro a la manera en la que en Australia dejan a los niños literalmente botados en una fiesta. No es el hecho en sí, sino la forma. Los padres, tal cual, tocan la puerta, uno abre, y ellos sin decir más nada voltean al muchacho, lo firman por detrás y te lo endosan como un cheque: “tome, vuelvo a las cinco”, se voltean y se van. Algunos pasan un rato, pero la mayoría no, inclusive si uno los conoce en lo personal. Pero bueno, esas cosas pasan.

Al principio el ambiente fue tranquilo. Poco a poco las niñas se fueron animando. Cuando se reunieron alrededor de la mesa ya estaban inspiradas.

“Une pour toutes et toutes pour une!” (¡Una para todas y todas para una!)

De allí en adelante la inspiración pasó a caos por momentos, otras veces a camaradería femenino-infantil, a sonrisas, colaboración, liderazgo, amistad, cháchara, sanas envidias, sollozos, reconciliaciones, compinches ¡Que bueno es cumplir ocho añitos!


Y aquí algunos de los productos finales:
Y para recordar la fiesta del año pasado también hubo un poco de Karaoke, ahora con nuevas canciones.

El Karaoke parece ser el elemento de discordia. Igual que en la fiesta del año pasado los padres comenzaron a aparecer cuando estaba el karaoke. En Australia se estila que si las fiestas son de 2 horas y media, en ese tiempo exacto el padre recoge a su hijo. Y así fue, sólo que cuando llegaron los padres, las niñas no querían soltar los micrófonos ni para picar la torta. Algunos padres hasta se volvieron a ir: “ok, esto está crudo, vengo en media hora más”. El caso fue que se pasó media hora, picamos la torta, y media hora más y todavía las niñas cantando. Hubo una niña que la mamá casi la sacó a rastras en camisa de fuerza.

Al final lo bueno de todo es que nuestra pequeña se divirtió a montones, y nosotros los padres también. Viv está grañidísima, alta, e inteligentota. –¡pregunta unas cosas!- Con cada año que pasa se parece más y más a una señorita. No hay duda de que ya no es aquella bebecita que era… ¡ayer? Como pasa el tiempo.


Post relacionados: Cumpleaños de popstar…al karaoke.

viernes, mayo 23, 2008

Hoy escribo yo

Yo lo cuestiono todo; desde las cosas más mundanas como el precio de los comestibles, hasta las más complicadas como la existencia misma del universo. En películas y novelas mi tema recurrente favorito son los mundos paralelos; una realidad aparente o virtual que existe para ocultar a una realidad “real”; yo cuestiono la primera buscando la verdad de la segunda. Así, no es de extrañar que mi género preferido sea la ciencia ficción, que “The Matrix” y “Los Otros” estén entre mis películas favoritas, y que ahora apunte hacia Philip Dick como autor de mis lecturas.

Tampoco es de extrañarse que cuestionara la realidad (¿virtual?) que se vivía en Venezuela hacia el año 2003 cuando todavía vivía allá. Lo que pasaba –y pasa- era tan bizarro que me hizo dudar si era real. “Esto no es vida. Tiene que haber otra manera de vivir” me decía. Ya antes me había tocado vivir afuera de Venezuela y mi pensamiento era que eso no es la solución. Aun así, la realidad de la época y como pintaban las cosas me hizo tomar la decisión de salir. Ya antes había expuesto por qué tome esa decisión, lo que no he mostrado es por qué elegí Australia como mi nueva realidad, y más importante aún, por qué nos quedamos.

¿Por qué elegí Australia a la distancia, sin conocerla? Eso es fácil:
  • Porque es un país del primer mundo.
  • Porque investigué y sabía que faltaban ingenieros de mi rama. No me refiero a que los aceptaban para inmigrar, sino a que faltaban, estaban desesperados por ingenieros en mi rama, y no habían trabas para el ejercicio profesional.
  • Por el clima y la naturaleza, en comparación al de otros países del primer mundo.

¿Por qué nos quedamos y echamos raíces? En resumen: porque la vida aquí hace ver a la vida allá como una realidad aparente, que sólo existe para ocultar a esta, la verdadera forma de vivir. Lo desarrollo como sigue:

En cuanto al trabajo, lo que conseguí fue mucho mejor de lo que había investigado. Las condiciones son muy favorables: mucha oferta de puestos, poca competencia local. Es el empleado, no el empleador, el que tiene el poder de negociación; eso empuja hacia arriba el nivel de remuneración y los puestos a los que se acceden. Es así como me hice de una posición senior en cortos dos años, y Yel también trabaja en su profesión y va por el mismo camino. No sólo eso, mi trabajo actual es el reto profesional más grande y de más responsabilidad que haya tenido, me está costando pero ese es mi reto, y estoy aprendiendo mucho. En ingeniería hay mucho por hacer aquí, y pocos que lo hagan, tengo en mente proyectos para ayudar a rescatar esa posición tan embarazosa en la que se encuentra la profesión en Australia y así hacer algo un poco mas trascendente. En fin, tenemos retos, tenemos sueños, estamos aprendiendo.

En relación a posibilidades de inversión, eso en Australia es todo un mundo absolutamente fascinante. El cielo es el límite. Ahora bien, no es como en Venezuela que unos pocos (generalmente dejando los escrúpulos aparte) se hacen millonarios en 2 años. Aquí es posible, no para pocos sino para todos, hacerse millonario en 8 o 10 años (es posible, no necesariamente conveniente, después de todo hay que disfrutar la vida; un término más razonable serian 12 o 15 años) Eventualmente todo el mundo va a tener que hacerse al menos casi millonario para el momento en que le toque retirarse; esa es la única forma de garantizarse un retiro digno en un país tan costoso como este.

En cuanto al clima y ambiente: creo haber sido elocuente sobre como se vive en Australia en armonía con la naturaleza, la cantidad de parques, y en cuanto a la playa. A estas alturas tengo que admitir que no sólo nos gusta sino que aparecen los primeros vestigios de sentido de pertenencia con esta la tierra.

En cuanto a la gente; me gusta el estilo aussi, me suscribo al estilo de vida relajado, de andar como un mamarracho todo el tiempo, a hablar pistoladas de cualquier cosa menos de algo importante. Me suscribo a socializar basado en reputación y humildad -the “top bloke” scheme-. Me inscribo en lo difícil que es hacer una amistad con un aussie, pero si la haces sabes que tienes a alguien en quien confiar de verdad. También me suscribo a la multiculturalidad, a aprender que hay asiáticos sumamente dignos y admirables. También al grupo de venezolanos que son como los boy scouts, “siempre listos” (pa'l bochinche). Supongo que aquí hay algo de que como estamos mucho mas tranquilos disfrutamos más de la gente que si nos quiere y está pendiente de nosotros, y podemos corresponder en consecuencia.

En cuanto al sistema del primer mundo, a uno le queda la sensación de que en Australia el sistema funciona, y funciona para todos, es justo, y eso evita que existan ciudadanos de segunda que se dediquen a actividades de “segunda”. Para mi Australia es la demostración de que sí es posible vivir en un país donde cada cosa tiene sentido. El sistema hay que entenderlo, hay que estar entrenado en él, hay que observar, interpretar, interactuar con el sistema –eso es parte del juego-. Me gusta el reto. Esto funciona, se nota en los aspectos macro como educación, salud, presupuesto fiscal, tu lugar en la sociedad. También lo notas en lo micro: por ejemplo en lo bien entrenado que está el cajero del supermercado para hacer su trabajo –no para más- ¡que eficiencia!, ¡que prolijidad!.

En resumidas cuentas, después de tanto cuestionar aquí he conseguido respuestas a todas las cuestiones. Hay una gran sensación de abundancia que nos embriaga: aquí vivimos, aquí amamos, aquí nos aman, aquí aprendemos, aquí transcendemos, aquí nos protegen, aquí protegemos.

Aquí seguimos. Post relacionados: Pero bueno… ¿ cual es la criticadera?; La culpa la tiene el petróleo.

domingo, mayo 11, 2008

Amor y fuego

En libros y películas o cualquier otra manifestación del arte frecuentemente me consigo con la metáfora en la cual el amor es representado por el fuego. Esta es tal que la chispa, el combustible y la intensidad del fuego representan a la causa, la existencia y la magnitud del amor.

El amor de pareja surge de la atracción entre el hombre y la mujer -la chispa. Para que este amor exista, hay que añadir respeto mutuo, madurez, picardía, sensualidad, sexualidad, ingenio, admiración; son tantas las cosas que se necesitan como combustible que nunca terminaría la lista. Si se varía la dosis de combustible varía la intensidad, y dada la complejidad del combustible, este tipo de amor es el que presenta más altibajos. Algunos se queman con este amor y las quemaduras le quedan para toda la vida.

Con el amor entre amigos y hermanos es mucho más sencillo. La chispa está en la complicidad y camaradería que surgen de compartir tiempo juntos. El combustible serian las cosas en común y admiración mutua. La llama es más o menos estable, una vez que se dispara la chispa y tienes un amigo –de verdad- este suele ser para toda la vida.

En cambio un padre ama a su hijo desde el nacimiento. La llama de este amor se intensifica gradualmente con las sonrisas, muecas, gracias, comunicación afectiva. Luego de eso, un padre protege, y ama a su hijo con una magnitud equivalente a la necesidad del hijo de ser protegido. A veces los padres piensan que los hijos deben ser protegidos toda la vida. A veces no.

Pero el amor de madre, este surge antes del nacimiento e inclusive antes de la fecundación. Esta chispa hace ignición con el deseo inconciente de una mujer de ser madre. Esta llama es la única que no necesita combustible y desde la chispa inicial sólo puede crecer en intensidad; se intensifica a veces lentamente pero otras veces muy avivadamente disparada por eventos que tienen que ver con la independencia y felicidad del hijo. Así, una madre ama más y más a su hijo cuando este aprende a hablar, cuando trae logros de la escuela, cuando se gradúa; típicamente esta llama se aviva de repente ¡cuando el hijo se casa! Pero nunca la llama de este amor se intensifica tanto como cuando un hijo parte, se va lejos a otras tierras, ya educado y completamente independiente. Justo en el momento de ese hasta luego, este amor es similar al destello de una vela cuando está apunto de apagarse que se intensifica en una explosión de azules para luego desaparecer repentinamente, pero se apaga sólo por un par de segundos, porque la llama se reaviva inmediatamente, ahora con mayor luz, porque esta llama sólo puede crecer en intensidad. Una madre sólo puede amar más, nunca menos. Una madre es feliz cuando su hijo es feliz.

Feliz día de las madres mamá.

lunes, mayo 05, 2008

Hija de tigres...

"Caballeros, esto es sin duda cierto, es absolutamente paradójico, no podemos comprenderlo y no sabemos lo que significa, pero lo hemos demostrado y, por lo tanto, sabemos que debe ser verdad."

Charles Sanders Pierce, filósofo, lógico y científico estadounidense.

Una niña como Viv, hija de dos ingenieros, que nos ha visto estudiar desde que nació, sin duda lleva el academicismo en la psiquis. No digo que lo lleve en las venas, eso sólo el tiempo lo dirá, pero lo que sí parece haber heredado de nosotros es una pasión por las letras, idiomas, y por las inefables, incompresibles, deliciosamente demostrables matemáticas.

La próxima semana nuestra hijita, con sus breves siete años, se enfrentará a su primer reto académico; presentará el examen
NAPLAN (National Assessment Program Literacy and Numeracy, o Programa Nacional de Razonamiento Verbal y Numérico). Tiene meses preparándose.

En el colegio la maestra nos indicaba al principio del año que Viv, en 3er grado, tiene el spelling (que se podría traducir como razonamiento verbal en inglés) de un niño de 6to grado; así que eso no va a ser problema. Sin embargo con los números le faltaba velocidad. Es aquí donde apareció Mathletics.

Mathletics es un sitioWeb australiano donde los niños hacen ejercicios de matemáticas ajustados a su grado académico. Viv se enganchó con el sitio y le estuvo dedicando mucho –pero mucho- tiempo. Ahora Viv resuelve los problemas de matemáticas con mucha más velocidad. Tanto tiempo le dedicó que algunas semanas estuvo entre los 100 estudiantes de mayor puntuación en Australia, como la siguiente imagen muestra (allí estaba en el lugar 19)

Porque, hija de tigre...

...nace pintada.

Hija de gato...

...caza ratón.

E hija de gata...

...ratones mata.

Viv, toda la suerte del mundo en tu examen, te has preparado mucho y eso nos hace sentir muy orgullosos. Recuerda siempre que tú eres grande, fuerte y valiente. Por sobre todas las cosas tu papi y tu mami te quieren mucho.

lunes, marzo 24, 2008

¡Viva México!.. ¡En Western Australia?…¿con venezolanos? Parte II

Como prometido en el post anterior a continuación les dejo fotos de algunos de los ilustrísimos invitados a la fiesta:
Doña Florinda: ¡tesooooroooooo!

¡Tenia que ser el El Chavo del Ocho!

Maestra Jimena - ¿Recuerdan la telenovela Carrusel?
En este momento no se me ocurre sino parafrasear a un amigo que siempre dice: ¡emigren para que vean como es duro!

miércoles, marzo 19, 2008

¡Viva México!.. ¡En Western Australia?…¿con venezolanos?

Mi mamá vino a visitarnos en septiembre del año pasado, llegó una semana después de su cumpleaños y decidimos hacerle una fiesta aquí apenas llegara. Tenia que ser algo que le dejara recuerdos imborrables. Pensé: tiene que ser temática. Ya sé ¡con disfraces! de esas que tanto hemos ido aquí. La comida también tiene que ser alegórica al tema. Y la música, y el karaoke. Todo tiene que ser súper especial; pero ¿que tema puede abarcar todo eso y que sea bueno en todos los aspectos?

Lo tengo ¡Una Fiesta Mexicana!

Ya me imaginaba desgañitándonos con las rancheras en el karaoke, la música es insuperable, las opciones de comida infinitas. Los disfraces no se veían tan difíciles –eso pensaba yo- Listo. Compramos las invitaciones y las enviamos.

Dado el perfil de bochinche de la ocasión los invitados serian principalmente amigos venezolanos. También repartimos las invitaciones entre otras nacionalidades pero como ellos saben que les iba a pasar un camión caribeño por encima la mayoría no vinieron (de hecho vino un solo Aussie, un buen amigo)

Los disfraces. Como yo conozco mi ganado sabía que iba a haber problemas con los disfraces. Pensé en ponerle un premio de incentivo. Hicimos algunas llamadas días antes de la fiesta y todavía la gente se estaba rascando la cabeza con los disfraces. Que “¿Que me voy a poneeeeeeeeeeer?”, “hay dios, yo ni he pensado en eso, me da pena contigo, a lo mejor ni me disfrazo…”, “yo no tengo ningún disfraz de charro, chiiico”.

La cosa se veía mal. Me dije: pero no puede ser que no se les ocurra nada. Agarré el laptop y entre Yel y yo escribimos en un email cuanto personaje mexicano se nos pudo pasar por la cabeza y se los mandamos a todos para que cogieran dato. Esto fue lo que escribimos:

  • Pancho Villa
  • Lucerito
  • El Santo (Luchador)
  • Azteca (Indígena)
  • Personajes del chavo y el chapulín: Chavo, chilindrina, Kiko, Dona Florinda, Bruja del 71...
  • Capulina
  • Cantinflas
  • Tin tan y la Flaca Vitola
  • Luis Miguel
  • Juan Gabriel (Juanga)
  • Gloria Trevi
  • Thalia
  • Alejandra Guzmán
  • Hugo Sánchez (Futbolista) Ojo, nada de Hugo Rafael.
  • Fernando Valenzuela (Beisbolista)
  • Frida Khalo
  • Pedrito Fernández
  • Charro
  • Fher de Mana
  • Verónica y Christian Castro
  • Patricia Manterola
  • Arturo Peniche
  • Eduardo Capetillo
  • Raul Velazco (Animador)
  • Fey
  • Salma Hayek
  • Enmanuel
  • Vicente y Alejandro Fernández
  • Se valen grupos (por ejemplo vienen en grupo disfrazados de grupo Garibaldi, o 3 mujeres y dicen que son las del grupo Flan)

Preparamos toda una logística. La decoración se compró con mucha antelación. Los niños (como 8) los ponemos a ver películas aparte. Las niñas (otras 8) las ponemos con Vivi en su cuarto a jugar cualquier cosa, o ver películas también. La comida: arroz mexicano, tacos, tortillas, salsas, frijoles, guacamole, enchiladas; la bebida, los videos, las películas, el karaoke con canciones mexicanas, la música ¡Párale!



Aquí voy a hacer un paréntesis para enviarles mis respetos a todo aquel que haya organizado una fiesta de este calibre para 40 y pico de personas, niños incluidos. Si usted ha hecho eso, usted es un autentico valiente ¡Que trabajo da eso! Desde esa ocasión dije que más nunca voy a una fiesta y hago como Blas (comes y te vas) sino que trataré de ayudar en lo que sea, o al menos compartir algún un tiempo con los anfitriones.



Y así llegó el gran día. Ya había escuchado “ruido de sables” en relación al email que había enviado. Parece que los invitados se habían animado a disfrazarse. Y así fué. Yo y Yel estábamos de Mariachi, Vivi de charrita y mi Mama de señora mexicana (tipo Lola Beltrán)
Esta es la lista de los ilustres invitados (sin ningún orden en particular):

  • La Chilindrina
  • Frida Khalo
  • Doña Florinda
  • El Chavo del 8
  • Frida Khalo 2
  • Charro mexicano (habían 2 o 3)
  • El Zorro.
  • Campesino Mexicano.
  • Dama mexicana (habían 3 o 4)
  • Pancho Villa
  • La Maestra Jimena.
  • Unos vinieron con la cara pintada con la bandera de México.
  • Y otros que no quisieron disfrazarse ¡Flojos!

A continuación les dejo algunas fotos de la rumba de mi mamá -o la mamá de todas las rumbas-. Los premios los ganaron en el género femenino Frida Khalo y en el masculino el Chavo del 8. No muestro fotos de los invitados porque no les he pedido permiso para eso (eso de encontrar una foto tuya disfrazado en un blog no va con todo el mundo) pero les pediré permiso y mostraré las fotos en este mismo espacio si ellos lo otorgan (pero eso será después de Easter -Semana santa-)

No obstante, en la siguiente foto pueden notar al Chavo del 8 en el fondo.




Mamá, esa fue por ti. Te queremos mucho.

viernes, marzo 07, 2008

Cumpleaños de popstar… al karaoke.

El tiempo vuela. Casi ni puedo creer que la Vivi ya va a cumplir años otra vez y eso me trajo recuerdos de su fiestica del año pasado. En esa oportunidad decidimos hacer algo diferente. Era su cumpleaños número 7 y pensamos que la ocasión merecía algo más maduro, que le gustara más a ella y sobre todo que le dejara recuerdos. Yo al menos, sólo tengo recuerdos claros desde los 7 años en adelante y quise que sus primeros recuerdos vivos fueran de esta celebración.

Para esa época habíamos recién instalado una TV nueva y un karaoke poco convencional. El mencionado karaoke otorga una puntuación al cantante e inclusive permite competir entre dos personas a la vez. Vivi se hizo aficionada al karaoke. Así que un día en la mañana para terminar de despertarla le propuse: ¿Qué tal si hacemos tu fiesta de cumpleaños de popstar? Se le abrieron los ojos como unas paraparas y asintió con la cabeza ¡si papi! Ni hizo falta que le explicara de que se trataba el asunto.

Esta seria nuestra primera experiencia (y hasta ahora la última) como huéspedes de una fiesta de niños a la australiana. Un festejo de este tipo invariablemente es temático (en este caso de popstar) con muy pocos niños (entre 10 y 25 máximo) a veces de un solo género (sólo hembras o sólo varones según el caso) y dura de 2 a 3 horas. Si es en una casa, los padres dejan a los niños y los vienen a buscar a la hora convenida. A veces se ven piñatas, pero eso todavía es un artefacto raro por aquí. Ya había visto algunas pocas fiestas similares en Venezuela auspiciadas por padres de esos que viven en Caracas pero tienen la cabeza en Miami.

A Vivi ya le habíamos hecho fiestas de cumpleaños aquí, pero a la venezolana. Me explico; una fiesta de niños a la venezolana consiste en alrededor de 60-100 personas, casi todos adultos traga-whisky, con algunos niños (hijos de los traga-whisky) brincando por todos lados. Siempre hay alguien que anime (controle) a los niños hasta que viene la piñata, y luego la torta. El evento en si dura hasta que el cuerpo aguante. En Australia por alguna extraña razón, conjeturo que por el costo, se cambia el whisky por otra bebida espirituosa ya sea cerveza o vino.

Pues si, llegada la fecha preparamos todo para la fiesta a la australiana, mandamos las invitaciones a 12 niñas con 2 semanas de antelación pidiéndoles a los padres que confirmaran antes de determinada fecha. Casi todas eran compañeras del colegio de Vivi. Y así llego el día.
Los padres iban trayendo a las niñas y las iban dejando. Algunos se presentaban, otros ni eso, solo tocaban la puerta y empujaban a la niña para adentro y se iban diciendo “la vengo a buscar ¿en cuanto? ¿en 2 horas?” Algunas niñas las echaron del carro en la puerta de la casa (tipo cuando sueltan a un secuestrado) y arrancaron. Que despreocupados son estos tipos. Aunque al decir verdad algunos padres pasaron y se quedaron 10 minutos antes de irse.

La fiesta al principio fue tranquila mientras hubo padres. Una vez que se fueron y las niñas le agarraron el gusto al micrófono la adrenalina fue subiendo y subiendo, y fueron cantando, luego gritando, luego brincando. Estaban desatadas.
La única manera de controlar a las niñas fue poniéndolas a bailar belly dance con Yel.
Luego del belly dance y la torta, las niñas demandaron que les prendiera el Karaoke de nuevo. Lo prendí (bajo amenaza de motín), y volvió a suceder, las niñas se fueron descontrolando gradualmente. A esas alturas comenzaban a llegar los padres, y es aquí donde se puso interesante la velada. Algunos padres, principalmente las madres, estaban abismadas, de boca abierta, asustadas por lo aceleradas que estaban las niñas. No decían nada pero sus caras eran un poema. En una ciudad donde a los niños no les dan Coca Cola porque supuestamente los acelera, se espera que en un cumpleaños se juegue “pasa el regalito” (pass the present) hasta los 13 años inclusive. Nadie estaba esperando ver a su hija cantar y festejar como loca, y menos en un séptimo cumpleaños. La situación estaba un poco tensa hasta que uno de los padres que era un poco mas abierto llegó. Él si alabó el festejo y dijo “esto si es una fiesta, nunca había visto a mi hija tan contenta” Con esto los demás padres se relajaron y se calmó la situación.

Nunca sabré que tan complicado pudo ser el asunto porque los australianos no hablan mucho de asuntos espinosos. De lo que sé, todo terminó bien, inclusive algunas de las niñas tienen un karaoke similar ahora en su casa. Falta que les hacia; un poco de música, sabor y sentimiento -a lo caribe- nunca está de más.

Si alguien se interesa, este karaoke es un programa para PC llamado Ultrastar, es gratis y lo pueden bajar aquí. Ultrastar es una copia para PC del popular programa del Playstation 2 Singstar.

miércoles, febrero 27, 2008

La cocina Australiana

Me pregunto si existe tal cosa como la “cocina Australiana”. Seguramente no significa lo mismo para todo el mundo, inclusive entre australianos. En todo caso donde hay numerosos inmigrantes de varios orígenes siempre hay buena cocina, verbigracia los casos de Caracas, Sao Paulo o Buenos Aires. Ese es el caso en Australia. En dos platos (valga la frase) aquí se come aceptablemente bien, sobre todo considerando que Australia arrastra la infame herencia culinaria británica. Si hasta yo (si, yo) me he animado a ponerme un delantal aquí.

El vegemite, fish and chips, meat pies y todas esas facturas de origen británico son comidas típicas australianas también, pero no son lo que yo llamaría parte de la cocina Australiana moderna. Hoy en día la cocina Australiana está formada por un melange de comida internacional con fuerte influencia (en orden de importancia) asiática, sudafricana, norteamericana moderna y francesa, con toques de especias locales (“bush tucker”) Yo todavía estoy aprendiendo así que no voy a extenderme en el tema, sin embargo voy a mencionar algunos aspectos de interés del mundo culinario local.

La relación de los australianos con su cocina es poco convencional. Existen numerosos restaurantes en Perth pero hay que tener cuidado. La regla es entre más lujoso y caro peor es la comida. Estos restaurantes lujosos son los preferidos de los Aussies que perecen ir a disfrutar del sitio pero no a comer. Si se quiere comer bien hay que buscar restaurantes pequeños, tipo trattoria o “taguaras”, o al menos restaurantes medianos; allí la comida puede llegar a ser excelente. En este tipo de locales no tan lujosos se ve más a extranjeros, de los tantos que hay acá, que a australianos.

Los australianos no van mucho a restaurantes. Salir a comer es costoso, por eso es que abundan los restaurantes de comida para llevar o “take-away”. Todos los tipos de comida que se pueden comer en un restaurante convencional, inclusive la comida de más alto nivel, se puede conseguir para llevar.

En la misma onda de no salir a comer es que aparece la quintaesencia del espíritu australiano: la parrillera de la casa. Toda casa en Perth que se respete tiene una parrillera a gas. La parrillera es territorio de hombres, una mujer no se acerca a una ni de lejos. El aparato en cuestión puede ser más grande que la cocina formal de la casa y tener hasta 8 o 10 hornillas. Hay toda una cultura alrededor de las parrillas, o barbeque (Barbie) como le dicen aquí. Cuando nosotros llegamos a Perth nuestro primer choque cultural (y de casi cualquier otro Venezolano que conozca) fue renunciar a las parrilleras a carbón y aceptar estas a gas. Decíamos que la carne no iba a saber igual, pero hoy confirmo que no solo sabe igual sino que es mucho más práctico.
En cuanto a la carne, hay que saber escogerla bien porque la diferencia entre la carne de ganado buena y la carne mala es mucha. La carne buena es excelente, pero no se puede comprar menos que un scotch filet, T-bone, porter o rump, so pena de acabar comprando carne que deja un saborcito a cera de oído.

La cocina australiana está singularmente casada con los vinos locales. En los buenos restaurantes y en cada casa australiana tienen combinaciones preferidas de los dos que se deben respetar para apreciar el sabor de la comida. La región al sur de Perth merece mención especial en cuanto a la calidad de sus vinos. Margaret River y Pemberton destacan como zonas vinícolas, tanto que produciendo 3% de los vinos de Australia se llevan más del 10% de los premios nacionales e internacionales. Hay cientos de viñedos boutique, nuevos y viejos; descubrirlos, apreciarlos, conversar con amigos sobre estos, ha probado ser un hobby sumamente gratificante para mi.

Y es de la mano del dios Baco y sus vinos y de la parrilera de la casa que yo entré en el mundo culinario australiano. Recientemente decidí que iba a dejar la parrillera un poco de lado e iba a comenzar a cocinar “à la cuisine gourmet” en la cocina. Es así que de vez en cuando elijo a un grupo de amigos para envenenarlos un viernes o sábado con platos raros. He aquí una foto mía preparando un risottico. Y aquí algunos felices comensales. ... No digan nada pero en realidad les rogué que sonrieran para que no fuera obvio en la foto que no pasaban la comida…

domingo, febrero 10, 2008

Little Beach

Australia es conocida por sus hermosas playas aunque para nosotros los caribeños sean un poco frías. Que digo frías. Para el que viene del caribe una playa Australiana es como el agua de la nevera. El agua de la playa es tan fría que la mayoría de los Venezolanos la ignora como actividad de recreación al menos los primeros seis meses de llegar aquí. Con el pasar del tiempo nos vamos acostumbrando, pero siempre se nos ve mojándonos los dedos de los pies en al agua primero y poniendo caras retorcidas a medida que nos vamos adentrando más y más en el agua, hasta que viene el chapuzón o salimos corriendo despavoridos hacia la arena. Seria como, digamos, bañarse en el río Chama.

Para el resto del mundo (ex Caribe) estas playas son hermosísimas. Todo pasa porque fuera del Caribe, islas del Pacifico e Índigo y tal vez Brasil y Colombia, todas las playas del mundo son mas o menos frías. Para un Europeo por ejemplo, esto es un paraíso. Y realmente las playas son paradisíacas con un visual extraordinario, particularmente en WA, donde están las mejores playas de Australia. Sin ir muy lejos, en Perth, que es una ciudad capital, hay playas paradisíacas a 15 minutos de donde uno trabaja y vive, lo cual permite tener esta opción diaria de recreación y definitivamente marca el tono de la ciudad.

Pero son frías. Estas playas son frías. Pero una vez que uno se acostumbra a la temperatura, las playas de Perth y de toda Western Australia son una bendición. El color de la arena y del agua no tienen nada que envidiarle a los Roques o a las playas de Republica Dominicana. Esto se nota en la foto aérea de Perth a continuación. Favor notar el degradé de azul marino a verde claro y luego a azul celeste (desde el mar hacia la arena) También hay que destacar que la foto es a 15 minutos del centro de la ciudad.

Una ciudad con acceso al mar es una ciudad con acceso a la imaginación. La playa te hace pensar, relajarte, ver tus problemas insignificantes ante la inmensidad del mar. Más aún en Perth, donde la puesta del sol te ofrece atardeceres sobre el océano Índigo. En Perth, si tú realmente estás en Perth, en cuerpo y corazón, siempre llevas la playa contigo.

Este Enero nos fuimos de vacaciones a Albany y Margaret River. Estas regiones quedan al sur de Perth, como a 4 horas. Después contaré detalles, pero ahora quiero destacar uno en particular. Yo he visto muchas playas, aquí, en el caribe y otras partes, pero en Albany conseguimos la playa con el mejor paisaje que yo jamás haya visto. Sin más preámbulo, la playa es Little Beach y aquí está una foto.
Little Beach no está sobre el océano Índico; está sobre el océano del sur, en frente a la Antártida. Claro que la Antártida está bastante lejos, pero sin duda que esto es lo más al sur que yo haya llegado. Como está más al sur la temperatura del agua es aproximadamente 2 grados menos de lo que es en Perth. Afortunadamente estábamos en plano verano. Esta playa la conseguimos de casualidad (estábamos medio perdidos y de repente nos encontramos la playa) lo cual ayudo al realismo mágico que rodeaba nuestro encuentro con Little Beach. Nos quedamos un buen rato.

Todos quedamos hechizados por el paisaje de Little Beach, pero la que quedo más encantada fue mi mamá, al punto que, sin más ni menos, sucedió lo inesperado, un evento que espero décadas, un evento que sin duda ha marcado un hito sin precedentes en esta familia. Realmente no tengo palabras para describir lo que pasó, por lo tanto recurro a las siguientes imágenes que lo muestran.

Si señores… la sirena está en el mar. El resto, es historia.

martes, febrero 05, 2008

3er Grado (Year 3)

Esta semana la Vivi comenzó el nuevo año escolar (en Australia el año escolar es de Enero a Diciembre) Comenzó su tercer año, que seria como el segundo o tercer grado de primaria en Venezuela.
¿Que hace este año tan especial? Tres cosas.

Primeramente, la pusieron en un salón junto a niños de cuarto año. En el sistema de educación Australiano, a los niños más aventajados los ponen en un salón junto a niños de un grado superior para que se vean expuestos a conocimientos mas avanzados, ya que son niños que han demostrado aprender mas rápido que el promedio. Esto me alegra muchísimo, y estamos muy contentos en la casa, pero no dejo de pensar que también quedaron algunos amiguitos en un salón de solo tercer año y algunos otros en un salón junto a niños de segundo año. En pocas palabras, los categorizaron. Eso me hace levantar una ceja sobre el carácter “etiquetador“ de esta sociedad, pero bueeeh… Todavía no es con nosotros, así que festejemos el hecho de que nuestra niña la etiquetaron como inteligente. Como decía el filosofo del hipismo Ali Khan: “la largada es buena!...”

También este año Vivi presenta el examen WALNA (Western Australian Literacy and Numeracy Assesstment”) el cual es un examen de razonamiento numérico y verbal (lógicamente en Inglés). El examen se presenta en Agosto-Septiembre y desde ya nos estamos preparando. Aparentemente, este examen es también clave en el futuro del niño, y de nuevo, me sigue sorprendiendo el filtro a tan corta edad. Para Vivi, este será el primer examen formal de este tipo.

En tercer lugar, según el sistema de educación Australiano el tercer año marca el fin de la niñez temprana. Así que nuestra bebé, ya no es tan bebé. De hecho los experimentados dicen que será una adolescente en un pestañear de ojos.
Este inicio de clases nos ha hecho ver que ya nuestra pequeña tiene retos propios por delante, que los está enfrentando bien, y que cada día está creciendo más; mucho más de lo que concientemente queremos aceptar. De nuestra parte: ¡felicitaciones Vivita por tus logros! Sigue así.

2008

Una de mis resoluciones para este año 2008 es continuar con este blog que deje a medio iniciar en el 2006. ¿Por qué ahora, si ya lo más difícil pasó? A estas alturas, desde que emigramos a Australia en Abril del 2005 ya estamos más que establecidos ¿Qué voy a contar? La verdad es que hay varias razones para recomenzar ahora.

En primer lugar, recientemente mi mama vino de vacaciones y se pasó casi 6 meses con nosotros. Ahora quisiera que se siguiera sintiendo cercana a su familia Australiana, particularmente con su nietica, para lo cual pretendo hacer uso y abuso de este innovador medio.

También tenemos familia y amigos con los cuales queremos tener un contacto más cercano.

Agrego como motivación que escribir siempre me ha ayudado a enfocarme y analizar las cosas desde otro punto de vista. Llámesele terapia, catarsis, yo que sé.

Últimamente me ha parecido que mi español esta perdiendo vocabulario y calidad, he aquí una razón más para escribir.

Yo solía decir que los que emigran a Australia se vuelven temporalmente locos cuando llegan. Como ya estamos emocionalmente establecidos supongo que ya se nos pasó la locura, lo cual me habilita a escribir la historia apropiadamente. Poco a poco estaré escribiendo retrospectivas de los eventos más importantes de estos últimos 3 años.

Y la ultima razón para tener un blog la introduzco con una conversación que tuve hace poco con un Aussie (Australiano) El anglosajón en cuestión me hablaba de que, diferencias aparte, en todas partes del mundo a donde él ha viajado la gente es similar; Chinos, Arabes, Europeos, etc, todos quieren una vida pacifica y un mejor futuro para sus hijos. Yo pensé y le dije: espera… ¿tú has viajado al Caribe? Allí creo que la gente no está pensando realmente en una vida pacifica como uno de sus primeros valores, nosotros queremos movimiento, nosotros queremos divertirnos. Pues esa es una de las razones principales para escribir aquí. Para divertirme, como buen caribeño.

Finalizo deseándole a Australia un Feliz año 2008!
(Australia es como Brasil. En Diciembre se acaba el año escolar y todo el mundo se va de vacaciones hasta Febrero. Así que el año realmente comienza después de carnavales)